Lee aquí la primera parte de «La Tentación Sigue (Una noche inolvidable)»
Le tome su mano y la quite de ahí, después de un rato la volvió a poner ahí, la vi y vi que estaba dormida o se hacia la dormida, apague la luz y me dispuse a dormir, pero solo lo podía hace de frente, ya que tenia pegada a mi como lapa a mi nena, pesa a lo excitado que estaba, hizo estragos en mi todo lo que había vivido en Acapulco y me quede medio dormido, en eso estaba, cuando de nuevo sentí su mano sobre mi verga, se la iba a quitar, pero no lo hice, quería saber hasta donde llegaba ella.
En la penumbra vi que ella levanto su cabeza, para ver si estaba dormido, volvió a poyas su cabecita en mi pecho y me empezó a sobar la verga a través de la cobija que la tapaba, eso me excito aún más, pero, seguí haciéndome el dormido, después de sobármela por un buen rato, ella poco a poco, empezó a bajar la cobija, hasta tenerla ante ella completamente erecta, la tomo de la base y se la metió en su boquita y me la empezó a mamar, fue entonces, que me desperté y le dije, según yo, alarmado “por dios, ¿qué haces?” ella ni siquiera me vio, seguía mamándome la verga, apoyando su cabecita en mi bajo vientre, se notaba, que para ella no era nuevo mamar una buena verga, todavía hice el intento que parara, pero sentí tan rico, que mi nena adorada me estuviera mamando la verga, que solo me puse flojito y la deje hacer.
Luego la jalé hacia a mí y le dije quedito, una pregunta estúpida ¿deberás quieres hacerlo? Ella me contesto que sí, así que, la acosté de espaldas en la cama, le abrí sus piernas y sin decirle nada, me empece a comer la conchita de mi hija, que rico sabía, con gusto me bebí sus jugos y recorrí cada rinconcito de ella con mi lengua, mientras lo hacia ella me mesaba los cabellos, empujando mi cabeza hacia su dulce fruta. Deje de mamar y me acomode entre sus piernas, pensé que mi nena era virgen, pero no lo era.
Eso me dio un chingo de celos, por eso, después de penetrarla hasta el fondo, la empece a bombear a velocidad media, sentía como las paredes de su vagina abrazaban dulcemente cada vez que entraba en ella, la hice venirse dos veces, después, ella se montó en mí, dándome la espalda, yo veía clarito, como se enguía mi verga en magníficos sentones, después se voltio a mí y me empezó a cabalgarme, cunado sentí que ella aceleraba sus sentones, yo empujaba hacia arriba mi verga, al punto, que los dos logramos el orgasmo, mientras ella se tomaba sus teta y las sobaba, se sentaba en mi verga a cada chisquete de leche que recibía, en ese momento ya no éramos padre e hija, éramos dos amantes que nos estábamos amando plenamente, sin tapujos y sin ningún remordimiento, cuando terminamos, ella se dejó caer sobre mí, desmadejada, yo la tome tiernamente en mis brazos y le dije que la amaba mucho, al tiempo que la llenaba de besos, después de todo era mi nena adorada.
Al otro día despertó en mis brazos, otra vez tenia parada la verga y otra vez hicimos el amor, después nos bañamos juntos, luego ella me preparo el desayuno, durante el, por algún momento sentí algo de culpa, pero luego, ella me dijo, quiero que sepas papito, que lo que hicimos anoche, era, lo que deseaba hacer desde hace mucho tiempo, desde la vez que te vi como te cogías a mi mama, siempre soñé contigo y soñé ser tu mujer, la tome del brazo y la senté sobre mis piernas, quiero que me digas loquita ¿Quién fue el que te desvirgo?, ella me vio, con un dejo de tristeza y me dijo “no te lo puedo decir, si te lo digo te vas a enojar” dime ¿Quién fue?, ella, casi a punto de llorar, me dijo “fue mi tío, hace como dos años, durante la fiesta de mi prima Sofia ”, me quede sorprendido, le pregunte “te violo ¿verdad?” ella me dijo que sí.
Que poca madre, pensé en hacérsela de pedo, pero como dice el dicho ¿la venganza es un plato que se cómo siempre frió” y me vengue varias veces, en lo que más le dolía, en sus hijas. Así comenzó nuestra historia de amor, después ella se caso y fracaso, ya que el pendejo de su marido la engaño con otra y la trato de golpear, cosa que no se lo permití. Finalmente se divorciaron, dejándola con un hijo, mi nieto, que es mi adoración, ella ya me dio un hijo, fruto de nuestro amor. Después entro a nuestra vida mi otra hija, que se llama Karla, bueno, pero esa es otra historia. Saludos.

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