Primera vez…… Frineé

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Dentro de la breve relación de sexo que entablé con Frinné, tuve la oportunidad conocer algunos de sus episodios íntimos. Desde los 15 años se hizo novia de Tony quien posteriormente sería su esposo y con quien tendría 3 hijos.

Este es mi relato de acuerdo a su confesión.

Primera Vez de Frinne

Tony era mi novio, tenía la misma edad que yo, me ayudaba en todo. Quería siempre estar cerca de mí. Me agradaba, aunque me gustaba estar también sola o con las amigas. Él se había hecho la tarea de enseñarme matemáticas y yo algunas otras cosas que él no sabía. mientras hacíamos problemas de matemáticas pegaba su pierna a la mía, sentía que me bajaba la sangre a la vagina, todo mi cuerpo quedaba temblando cuando él se marchaba, mis senos hinchados, excitados y terminaba por meterme al baño para satisfacerme con una furia igual al volcán que sentía que se apoderaba de mi cuerpo y que exigia derramarse.

Un día, viendo la excitación en su pantalón y sin pensarlo dos veces mi mano fue a su bragueta. Me reí y le dije que no había nadie en casa que quería darle un sorpresa y un regalo porque se había portado muy bien. Me tomó en sus brazos y me besó. Nuestros labios y boca juntos y sus manos sobre mi cuerpo, tocando, gozando de mis tetas por encima de mi sostén y el vestido.

Se separó de mi y me dijo: ¿porque me dijiste que tendrías una sorpresa toda la semana?. me miró a los ojos y volvimos a juntar nuestras bocas y cuerpos. sentía un deseo enorme dentro de mí y podía sentirlo en el suyo.

Le dije que había sido muy lindo toda la semana y que quería, bueno no sabía que decirle, -lo que quería era perder la virginidad-. Le dije que tenía algo para él desde hace mucho tiempo. mmm me gustan las sorpresas, me dijo con una carita de satisfacción y sin dejar de tocarme los senos. Me dijo: ¿y cual es la sorpresa?

Prefiero mostrártelo en lugar de decírtelo le dije y le jale de la mano y lo saqué de la cocina para llevarlo a mi recámara. Le llevé por las escaleras hacia arriba, iba excitada.

Cerré la puerta tras de él y nos volvimos a juntar, a besar, sus manos en mis senos, en mis nalgas, en ocasiones en mi vagina, todo encima de mi vestido. Le pedí que me bajara el cierre del vestido y yo le empecé a abrir los botones de la camisa y cuando llegue al ultimo botón seguí con el cinturón de sus jeans, abrí su bragueta, le quite la camisa y sus jeans cayeron al suelo. El tomo la iniciativa y abrió mi vestido para dejarlo deslizar por mis hombros.

El vestido cayó ante él. Se hincó y me quitó los zapatos y el vestido fue a un lado. Luego yo correspondía hincándome ante él y quitando sus zapatos, su pantalón y sus calcetines.

Nos quedamos de frente e inmóviles. luego el me jaló y empezó a quitar el broche de mi sostén y lo depositó en un mueble. yo le quite la camiseta. Él empezó a bajar mis bragas bikini despacio, deleitándose y haciéndome sentir admirada, deseada.

Luego mi turno, tomé sus calzones y se los bajé despacio igualmente, sin tocarlo, solo viendo su pene que se erguía duro. se acercó a mi y sentí su desnudez, la mía apretada en la suya. el calor de nuestros cuerpos, su pene durisimo entre nuestros cuerpos. mis senos apretados en su pecho. voltee hacia la cama y los dos nos dirigimos allí. quite la sobre cama y seguimos acariciándonos, tome su pene en mi mano y lo acaricie con deseo y su mano hacia lo mismo en mi vagina, sus dedos dentro de mi tocándome y haciéndome sentir en otro planeta. nos besamos , nos acariciamos, nos masturbamos. luego empecé a besar su cuello, hacia abajo sus tetillas duras, besándole sus pezones, mordiéndole suavemente; seguí hacia abajo por el vientre hacia su pene, lamiendo la parte de abajo de su pene, hasta oírle suspirar. luego lo metí en la boca, poco a poco , hasta que tenia todo dentro. mi cuerpo ardía de deseo, cerrando los ojos, chupando su pene. me dijo apenas: -me voy a venir- y luego sentí como se subieron sus huevos que sostenía con mi mano izquierda y sentí sus chorros en mi boca. toda su avenida en mi boca. me quede allí hasta que su pene se bajó. Luego de haberse recuperado, tony comenzó a tocar mi vagina, sus dedos en ella moviéndose como me gustaba, abarcando mis labios exteriores, haciéndome gemir, deslizándose en mis labios menores, y siguiendo mis gemidos cada vez mejores. Luego cambió y sus manos fueron a mi cara, a mis labios que disfrutaban el suave pasaje de sus dedos en mi boca y que en mi desesperación casi mordía. Empezó a besar mi cuello, en un viaje divino hacia abajo. quedándose en mis senos, mordisqueándoles, haciéndome gritar, clavando sus dientes en mis pezones erguidos, desafiantes y entre los gritos y suspiros y respiraciones cada vez mas fuertes. su boca siguió bajando hacia por mi ombligo en un transito suave pero intenso hacia mi clítoris.

Abrió mis piernas y metió su boca y su lengua en mi vagina. me hacia vibrar. –después supe que era la primera vez que lo hacía-. yo me estremecía en la cama, me movía de un lado a otro y lancé un grito que pareció detenerlo cuando sus dientes tocaron mi clítoris. luego le dije: -sigue, sigue por favor- y sus caricias volvieron a satisfacerme plenamente. empecé a sentir el clímax, quería tenerlo adentro, no sé, grité y grité. hasta que sentí que le lanzaba una ola a su boca, mis caderas moviéndose hacia él. luego me abandoné y él dejo de lamer. -es la primera vez Frineé, me dijo despacio-. Lo hiciste de maravilla, le dije, no sabes que rico. tenía su pene duro de nuevo, me lo hizo sentir al abrazarme. pero le dije: tenemos mucho tiempo. Me puse una bata y le traje del cuarto de mi hermano una para él. nos bajamos a continuar con la tarea de matemáticas y terminamos bien pronto.

Estábamos ahí viéndonos, con los ojos brillosos. Mi mano fue a su pierna, acariciándole. volví a tocar su pene que crecía rápido en mi mano, lo estimulé y se puso duro. Se dejó hacer, luego metió sus manos bajo mi bata. Se paró y me levantó, me abrazó y besó tiernamente, mientras con su mano buscaba y encontraba mi vagina dispuesta, lubricada. Por momentos le facilité la labor, apoyando mi pierna en la silla para así permitir en su totalidad, el acceso de su dedos en mi vagina inundada. Luego me tomó de la mano y me llevó por las escaleras a mi cuarto, y tras cerrar, con prisa me llevó a la cama, me quitó la bata, me miró, me recorrió todo el cuerpo. Buscó con prisa una botella de crema que estaba allí a la mano en el tocador, pero yo la tiré a cualquier parte sin dejar de mirarle.

Abrí mis piernas, le sonreí, metí dos dedos en la vagina y se los ofrecí a los labios. Creo que con esto bastará agregué, dejándole mi sabor intimo en los labios, lo que agradeció con una sonrisa. volví a bajar a mi vagina muy húmeda y los saqué para aplicar mi fabricación en su pene, que encontré dispuesto entre la bata desordenada que aun conservaba. luego el siguió mi ejemplo e hizo lo mismo, sus dedos en mi vagina excitándome, para luego untar esos jugos en su pene.

Se despojó de la bata dejándola fuera de la cama con el pene erguido. Se veía enorme. Se metió a la cama resuelto e inexperto, me abrió las piernas, puso sus manos bajo mis rodillas, me subió las piernas y no opuse resistencia, me dejé llevar y hasta se las abrí mas, luego el puso su pene en el culo. cuando sentí su pene, cerré las nalgas con sorpresa. mi mano fue a tomar su pene. lo acaricie un poco y luego lo llevé a la entrada de mi vagina, abriendo mis labios vaginales. luego empecé a moverme hacia adelante. Mmmm su cabeza en mi entrada, me gustó y lo empujó un poco más. me dolió un poco, le dije empuja muy despacio. entro un poquito más. mi vagina estaba muy angosta. sentí que me rasgaba dentro, mucha resistencia en mi vagina. me dolía. le dije: “estas satisfecho”. soy virgen, me duele. el siguió, se metió mas en mí, sentí que me abría. para le dije, me duele mucho. Luego le dirigí yo misma, lo metí dentro de mí, aguantando el dolor , dije : así, despacio. Cuando sentía el himen siendo empujado por su pene, le decía : para, ya ya, para. me miró con ternura y me dijo: “no tienes que hacerlo”. Pero mi respuesta fue volver a meterme su pene, despacio, me movía contra su pene duro hasta donde podía, en movimientos cortos, hasta lo sentía bien. Estaba tan caliente, le gustaba mucho como le dejaba en la entrada de mi vagina, a mi también mucho. Luego le tomé de las nalgas y me lo empujé hacia mí, levanté los muslos. sentí que me desgarraba dentro, un dolor muy intenso, como me rompía, como estaba dentro de mí. grité, El no decía nada. estaba como en shock. mis manos se apretaron en sus nalgas, clave mis dedos en ellas. y dije apenas: “ahora se porque fui virgen tanto tiempo, -no sabes como duele-“. si quieres me salgo me dijo. -no, no, me dijeron que era mejor así, le dije-. Quedamos así, no sé cuanto tiempo. Él estaba allí, todo dentro de mí. Lo mas duro de soportar había pasado. todo su pene estaba clavado dentro de mi. dejé de aferrarme a sus nalgas, y a moverme un poco, enseñándole el ritmo, dale le dije. sentía que el dolor había pasado un poco. me sentía lubricada. El se movió dentro de mi, mas y mas. me invadía ahora un placer que nunca había vivido, sentía como me rozaba, como se deslizaba hacia dentro de mi y hasta mis piernas se apretaban a sus costados y se confundían con sus gemidos y mis gritos de placer. El estaba hacia totalmente volcado sobre mí apoyado su cuerpo en sus codos, bufandome al oído, moviéndose con mejor ritmo, pero intensamente. De pronto El empezó a gritar y se desancló de sobre de mi, aunque seguia en su vaiven pero ahora viéndome a los ojos, en un vertigo intenso. Al voltear hacia abajo se alarmó. -tienes sangre me dijo-. Sigue, le dije sin mirar y hasta cerré los ojos en respuesta a su hacer. es normal, sigue y el siguió. Gritó y luego se desplomó encima de mí. Aunque no sentí nada en mi vagina, debe haberse venido muy intensamente. Me abracé a su espalda. “No sabes Frinné que delicioso es venirse así dentro de ti, es otro mundo”. Quedamos allí sin movernos solo compartiendo un silencio, una calma. Sentí como mi vagina ya no era llenada y él también se roló a mi lado, para liberarme sin hablar. Me levanté muy despacio, recuperando fuerzas, me incorporé y después de una vista rápida a la sábana manchada de sangre, me dirigí al baño a limpiarme. Llegué frente al espejo, me arreglé la melena, me sonreí, me aseé cuidadosamente la vagina con una toallita húmeda. Sentía un dolor tenue, pero me sentía libre.

Volví al cuarto y me esperaba El, de pie, con su sonrisa y su pene a medias. caminé hacia el. Le limpié con cuidado pero sonriente. me sentía ligera, feliz.

El me dijo: ¿quieres que me vaya?. No seas tonto le dije. quiero hacerlo de nuevo. ¿pero no te duele?. -No, ya no me dolerá-. le agarré el pene, lo manipulé, lo sentí crecer en mis manos. ¿me dijo que quieres hacer? ¿no iras a embarazarte?. le sonreí y le dije que mi periodo había terminado hacía ya 3 días. No te preocupes le dije : yo me encargo de eso. tomé su mano y lo llevé a la cama. me senté y volví a acariciar su pene, con las manos y con la boca hasta que lo puse duro, luego me tendí y le abrí las piernas. el se animó y se acomodó entre ellas, me vio, tomó su pene, lo llevó a la entrada de mi vagina, La abrió con sus dedos y lo metió. Ooohhh grité y El se detuvo, pero le rodeé la espalda en su parte baja con mis piernas, alentándole. Empezamos a movernos, empezamos a seguir un ritmo lento al principio, rico, mas rápido después ; gemidos, suspiros , abrazos , apretones, pellizcos ; seguí gritando y apretando su nuca, mi vagina se contrajo, la sentía abrazar su pene. mi respiración se hizo mas brusca, mas intensa. el dejó de moverse, solo se metió hasta el fondo y se quedó ahí, sintiendo las contracciones de mi vagina. sentí que lo inundaba, que algo salía de mí. con los ojos cerrados me desplomé en la cama y el prosiguió ahora embistiéndome, despacio. dios mío que placer, de nuevo sentía lleno mi interior. El aceleró el ritmo, empezó a jadear, el sudor abundaba en su espalda ahora, y mis manos la recorrían aferrándose a veces. gritaba, se descargaba en mí. luego se dejó abrazado y me besó suavemente, mientras recobrábamos fuerzas y alientos.

¿te gustó el regalo?, le dije mirándole a los ojos y besando su boca suavemente. -Para mi también lo fue me dijo, también es la primera vez y me devolvió el beso cálido, suave.

Me siento el hombre más feliz del mundo me dijo. -tu me has hecho a mi muy feliz hoy, le dije y con nadie mas que tú quería compartir esto.-

Luego nos metimos a las regadera y nos bañamos el uno al otro y nos vestimos. Tomamos un refresco. Teníamos una cara diferente, una complicidad, éramos otros; algo muy trascendente había sucedido entre nosotros. Él estaba feliz, también yo. Tony se fue a su casa, y yo quería estar sola, conmigo misma, con mi experiencia. Al otro día, en verdad era otra. Caminaba diferente, me sentía feliz y creía que todo mundo sabía que había pasado, me sentía delatada, pero dominaba esa sensación y paseaba mi experiencia, ese descaro que hacia diferente hasta el aire que se filtraba en mi falda. podía sentirlo subiendo por entre mis piernas; yo se lo permitía. Ya no había secretos y lo gozaba.

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

Escrito por gabriel lopez gutierrez

TRABAJO EN EL SECTOR INMOBILIARIO. SOY FETICHISTA DE PIES . HETERO, BI CURIOSO Y ABIERTO A CUALQUIER EXPERIENCIA

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