SEXO CON EL ALBAÑIL I

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Esta historia ocurrió en el año 2004, inicia cuando mis padres decidieron remodelar el baño y la cocina de la casa, por tal razón nos cambiamos de casa por un tiempo.

Mi padre siempre contrataba a don Luís, un hombre de 50 años, para hacer este tipo de trabajos, pero don Luís se encontraba fuera de la ciudad, así que por recomendación de unos amigos contrató a un señor de 35 años llamado Javier, quien llevó como ayudante a un joven de 22 años llamado Miguel.

Mi padre me encargó la supervisión de los trabajos todas las tardes, luego de ir a la universidad. Yo no estuve muy de acuerdo, pero al fin me tocó aceptar, ya que mi papá trabaja y no puede supervisar las obras personalmente.

Ya llevaban tres días de trabajo Javier y Miguel y yo no había ido a supervisar la obra, fue entonces cuando recibí una llamada de mi papá, pidiéndome ir a ver como iba la obra.

Me fui para el lugar a las 2 p.m. y cuando llegué Javier estaba trabajando en el baño, mientras que Miguel lo hacía en la cocina, me llamó la atención Javier quién estaba sin camisa, tenía su pecho descubierto, era un pecho velludo y bien formado, además tenía un abdomen plano y buena estatura, parecía que el señor trabajaba duro en el gimnasio. Me quedé observando como trabajaba, y aunque no podía ver sino su espalda, me maravillaba cada vez que daba la vuelta a recoger algún material para ver su pecho velludo, además al mirarlo por detrás podía ver el tamaño de su gran culo que estaba cubierto por sus vaqueros ajustados, aunque se alcanzaba a notar sus pantaloncillos color verde, yo imaginaba verlo de la misma forma pero desnudo. Después de un rato me fui para la cocina a ver en que iba Miguel, para no levantar sospecha.

Miguel también es un hombre guapísimo, moreno, de 1.80 de estatura y contextura gruesa, aunque era muy lindo, Javier me tenía trastornado con su pecho velludo, así que decidí regresar al lugar donde Javier estaba trabajando, cuando llegué me sorprendió verlo con los mismos vaqueros, pero no se veían sus pantaloncillos, yo imaginé que se había asegurado un poco mas los pantalones para no mostrar tanto, pero me llevé una sorpresa cuando Javier se agachó a realizar una de sus actividades y en ves de ver el color de sus pantaloncillos, vi la raja de su culo, que belleza! Que lindo! Ya imaginaba verlo completamente desnudo.

Realmente me sorprendió ver la raja del culo de Javier, porque recuerdo muy bien haber visto sus pantaloncillos puestos, así que me puse a pensar que era lo que había pasado, me quedé paralizado y con un poco de nervios, pero pensé que sí él se había quitado los pantaloncillos era por algo.

Me quedé observándolo detenidamente, cuándo de repente Javier volteó la mirada hacia mí con una sonrisa en sus labios, entendí que él quería algo conmigo pero en la casa estaba Miguel y no era conveniente que algo pasara entre nosotros porque Miguel nos podía ver.

Decidí que era mejor que no pasara nada, así que mejor fui a observar los trabajos de Miguel en la cocina, al rato de haber llegado allí, llegó también Javier con su pecho velludo y musculoso descubierto y con los pantalones desabrochados, podía notársele el vello púbico, yo estaba muy caliente y quería ver su verga. Javier por su parte le dijo a Miguel que fuera a comprar un material que necesitaba de la ferretería, Miguel de inmediato tomo dinero y se marchó a la ferretería atendiendo las órdenes de Javier, en ese momento supe que algo iba a pasar.

Cuando Miguel salió, Javier se me acercó y me acarició el pecho por encima de la camiseta que llevaba puesta, por mi parte yo deseaba tanto tocar y lamer sus ricas tetillas y besar su pecho velludo, que no pude contenerme y comencé a deslizar mis manos hacia su pecho y conduje mis labios hacia sus tetillas, comencé a lamer y a besar, que sensación tan

rica! Estaba besando un pecho velludo, Javier me quitó la camiseta y me acariciaba con gran fuerza, estaba muy caliente. Mi verga estaba completamente erecta y quería salir de su prisión, yo gemía de placer.

La verga de Javier estaba súper dura y la cabeza se asomaba por el espacio del broche del pantalón que se había quitado Javier, al ver el glande de semejante verga, yo me excité aún más, fue cuando me agaché para mamar esa rica polla.

Cuando bajé los pantalones de Javier pude ver una gran verga de 20 cm, y muy gruesa, me agaché y comencé a mamar con gran placer y con gran fuerza, Javier estaba muy caliente y gemía una y otra vez.

Ya entrando en más calor me quité los pantalones y ambos quedamos completamente desnudos, al ver Javier mi verga, empezó a contemplarla y a acariciarla, mientras yo deseaba que acercaba su boca y se la tragara de una vez, pero él se hizo esperar y comenzó a acercar sus labios lentamente, yo deseaba más y más que mi verga estuviera allí dentro, por fin Javier introdujo mi pene en su boca y comenzó a mamar lentamente y poco a poco fue aumentando el ritmo, me la mamaba con gran fuerza, mi verga de 20 cm se había puesto súper dura.

Mientras mamaba Javier, yo tocaba su culo velludo e introducía uno de mis dedos, a lo que Javier respondía con gemidos de placer, así que pensé que era la hora de penetrar tan grande y precioso culo, le dije que se colocara en posición de perrito que lo iba a hacer estremecer, él obedeció y yo conduje mi gran polla hacia el agujero de su culo, empecé despacio hasta que toda mi verga estaba dentro, luego empecé con movimientos repetitivos a meter y sacar mi verga, él gemía cada vez más y más duro, él quería penetrarme también pero yo le dije que en otra ocasión porque ya estaba por llegar Miguel, a lo que él me respondió que le encantaría hacer un trío con Miguel y yo, a lo que le respondí que me parecía fabuloso y le pregunté que si Miguel era gay, él me dijo que no sabía pero que lo iba a comprobar.

Seguimos en nuestro acto y Javier decidió penetrarme, acción a la que no pude negarme porque esperaba ansioso que ese hermoso pene de 22 grueso, clavara mi culo, entonces me coloqué en posición de pollo asado y él fue introduciendo su verga con lentitud, primero metió su cabeza y luego el resto de la polla, yo gemía de placer y deseaba que empezara con su vaivén para sentir más placer, y así fue él empezó a meterla y sacarla mientras yo excitado estaba a punto de venirme.

Ambos acordamos venirnos al mismo tiempo, Javier masturbaba mi verga, mientras yo masturbaba la suya, y de vez en cuando se la mamaba y él me la mamaba a mí para generarnos más placer, ya estábamos a punto de derramar la leche, yo gemía y él gemía más, fue cuando nos botamos simultáneamente, y mientras derramábamos nuestro semen entró Miguel y nos vio en dicha escena…

Autor: El Conde Retrusco elcondoretrusco (arroba) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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