SUSESOS AL ENCUENTRO.

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Continuación del primer cuento que fue “SUSESOS A LA DISTANCIA” publicado en “El Rincón de Marqueze.net” el día 22/08/02.

Y luego. ; de semejante calentura y excitación que habían provocado mis fantasías, estaba tan mojada y sudada, que decidí darme un baño de inmersión bien caliente, para relajarme, ya que mis piernas todavía estaban temblando; nada mas lejos que eso………

Me saque mi bata y me toque, comprobé lo mojada que estaba y me sentí satisfecha, probé el agua, estaba bastante caliente, entonces me fui metiendo despacio.

Sentí como entre mis piernas el agua se metía y rozaba mi clítoris, luego mis pechos flotando en el agua enjabonada; me daba mucho placer. Con mis ojos cerrados comencé a frotarme las piernas, estomago, y también mis tetas, sonriéndome picaramente.

Entonces comenzaron a surgir de mi mente situaciones y fantasías, de cómo nos íbamos a reencontrar con mi chico, la verdad es que sentí como me iba calentando de nuevo. Imaginé cuando me fuera a buscar a la estación……

Justo llegue un día en que él tenía finales, y yo llegaba en el mismo horario. Quedamos entonces que me iría a buscar a la estación, luego. Con mi valijota a cuestas, como debía esperar una hora aproximadamente, decidí esperarlo en el bar.

Me senté allí; estaba a la expectativa de verlo, recuerden, que hace más se un mes que no nos veíamos, y no daba más, yo lo único que quería era verlo de una vez y abrazarlo; Pero la situación se fue dando de otra manera inesperada.

Como les decía, me senté en el bar, hacía un calor infernal, decidí pedir una cerveza helada, lo mire al mozo le di las gracias, le pague, y se fue; me sorprendió lo parco que era y decidí que no le dejaría propina. Bueno, les decía que hacía un calor infernal, y yo que había llegado de Buenos Aires, estaba vestida de invierno y me estaba sofocando; pensé en decirle al mozo que me cuide la valija, así iba al baño a cambiarme y refrescarme, la verdad es que dude, ya que era demasiado antipático, pero no daba más y le pregunte. Él en tono cortante y bruto me dijo:

– ¡Venga, vaya pero no se tarde!-.

Yo le agradecí, pero en realidad lo quería mandar a la mierda. ¡Yo era una clienta y no debía tratarme así! Me dirigí al baño, hecha una loca, me lave un poco, y me quería cambiar pero no tenía que ponerme, como tenía puestas unas medias, decidí sacármelas y quedarme con la pollera solamente, y arriba, debajo del sweater, tenía puesta una camiseta de nylon transparente, así que dudé, si me sacaba el sweater quedaría demasiado desnuda; pero bueno, hacia calor, y además en Europa nadie te mira- pensé yo-. En eso estaba, cuando en mis pensamientos aparecía el imbecil del mozo que le había tomado tanta bronca que me sacó todo mi buen humor, y que yo intentaba sacármelo de la cabeza, y mientras me miraba en el espejo y me acomodaba el corpiño intentaba pensar en mi chico, que ya debería estar llegando.

Me volví a mojar la cara para que se me pasara un poco la histeria, y me quedé mirándome; pensaba en que iba a decir mi novio cuando se diera cuenta que estaba en corpiño esperándolo en un bar, y me sonreí; cuando de pronto abren la puerta a lo bestia. ¡ Y era el mozo!.

– ¡ Señorita, que se esta tardando usted demasiado, y yo no cobro por cuidar su valija!-

Ustedes no se imaginan mi cara de espanto y furia que yo debo haber puesto, en ese momento era tal la impotencia y la indignación que me tomo unos segundos contestarle.

– ¡ Quién te crees que sos, como vas a entrar al baño de mujeres de esa forma, además yo acá pague un servicio y tardo el tiempo que se me canta, pendejo maleducado y bruto!-.

Él, que se había quedado en la puerta, me miró fijamente y dio un portazo, cerrando la puerta.

¡ Y el se quedó del lado de adentro!. Se apoyó sobre la puerta y empezó a mirarme de arriba a bajo, sonriéndose con cara de cínico. La verdad es que me quedé muda y súper nerviosa, pero también lo miré desafiándolo; así nos quedam

os unos minutos en silencio; honestamente debo admitir, mirándolo bien, el tipo estaba bueno, era de esos medios fortachones, que en realidad a mi no me gustan pero debo admitir que este tenía unos brazos que no se podía creer, el tipo tenía aspecto de esos que si saben lo que tienen que hacer cuando una mujer se pone histérica, y pensé que debía coger como un caballo; yo me sorprendí de mis pensamientos, reaccioné como pude y le pregunté a los gritos.

– ¡ Que haces, abrí esa puerta y andate!-.

– La verdad es que no me había fijado lo guapa que eres, además esa camiseta que deja ver tus tetas me calienta muchísimo-.

En ese momento mi furia fue insostenible, me acerque a donde se había quedado parado le di una cachetada y al segundo abrí la puerta para que se fuera; él en ese momento volvió a cerrar la puerta y se quedó conmigo; me alzó con todas sus fuerzas y me llevó hasta el lavabo, me sentó allí y empezó a besarme, con una fuerza impresionante.

Yo estaba muda, por momentos intentaba pegarle, pero el no se detenía, y me agarraba los brazos, con sus manos enormes, y seguía. Honestamente, me sorprendí de mi misma ya que aunque trataba de controlar mis emociones, ya que mis actos no podía, me estaba súper calentando, pensé en mi chico y trataba de sentirme culpable, pero por mas que lo intentara no lo conseguía y esta mezcla de sentimientos me calentaba y no lo podía evitar, el solo hecho de que me viera coger con otro, y que estaba por llegar en cualquier momento me excitaba.

El tipo me agarraba las tetas con una furia impresionante.

– ¡ Te estas calentando no puta, me doy cuenta, que te gusta coger con cualquiera en el baño de una estación eh!-

En ese momento me agarro la pollera, y como una bestia me la arrancó, empezó a tocarme las piernas y de golpe me las abrió, sentí como me metió de golpe sus dedos en mi concha, y yo pegue un gemido de dolor y placer a la vez, el se dio cuenta y me miro directo a la cara.

– Ah, te ha gustado. Te gusta que te follen no?.

Además estas mojada como una perra, no ves que sos una puta-.

Yo no le respondí, si lo hacia le tenia que decir que si, que era una perra y que me encantaba lo que estaba haciendo y que quería que metiera su pija adentro mío ya, además tenia ganas de verla, ya que si tenia esos brazos su pija debería ser enorme.

Siguió metiendo sus dedos en mi concha a lo bestia, mientras que me mordía los pezones; realmente me olvide del mundo, y ya no me importaba nada, estaba realmente caliente y me dispuse a disfrutarlo.

El tipo después de calentarme bien de desprendió de mi, se puso enfrente dio, me miro fijamente y me dijo:

-Si quiere puedes irte-.

Yo me quede muda y temblando de la excitación, y el comenzó a reírse:

– Pues si que no me he equivocado contigo, eres realmente una guarra calentona y puta-.

Mientras dijo eso, se desprendió su cinturón y de bajo los pantalones. Yo estaba ansiosa de ver su pija, y la verdad que cuando la vi no me sorprendió; era gigante y estaba súper dura, me dieron unas ganas enormes de agarrarla y tragarla entera; pero no, el miro mi cara de sorpresa y dijo:

– No la mires tanto que ya la vas a tener en tu boca-.

En ese momento se acercó a mi y de un movimiento bruto me bajo del lavabo; me hizo dar la vuelta, mientras que miraba mi cara por el espejo, y me tocaba el culo, yo intentaba disimular que me dejara en paz, pero ya ninguno de los dos se la creía; además yo quería “ya” esa pija, que me la metiera en la concha en el culo o en la boca, no me importaba, solo quería tenerla dentro mío.

Y a si fue como de golpe me la metió, de una, y yo pegue un grito que no pude contener, sentía un placer inmenso y una libertad de sentir que me iba hacer explotar, el siguió metiendola, cuando de pronto se abre la puerta y… ¡ Era mi novio! El tipo se dio vuelta y le dijo:

– Vete de aquí, no te das cuenta que es el baño de mujeres; a no ser que también te la quieras follar como yo; la verdad que no creo que esta puta tenga problemas, al parecer le encanta follar en el baño con cualquiera-.

Mi novio me miro como un tonto y no sabia que responder, yo lo mire, le sonreí y le dije al otro que lo dejara ahí que si se quería quedar, se quedara, pero que él me siguiera cogiendo que ya estaba a punto de acabar. Y a si fue el tipo me siguió cogiendo y yo e

mpecé a gritar como una gata en celo; mientras que lo miraba a mi novio, que lo único que hacia era estar parado allí como un tonto.

Yo acabe y me moje como nunca; entonces deje mi papel de victima; me di vuelta, y le dije al tipo

– Ahora vas a ver lo que es que te chupen la pija como una perra, que lo único que quiere es que acabes en su boca-

Y a mi novio le dije:

– Vos si queres también vení que te la chupo entera; con la cara que tenes se nota que no te la lamen hace mucho-

Mi novio se sonrió por primera vez desde que había llegado, pero se quedo ahí parado por el momento; yo mientras me la estaba tragando entera a la pija del otro; hasta que llegó y toda su leche fue a parar a mi cara, me empecé a pasar mi lengua por mi rostro hasta limpiarlo todo. El tipo lo miro a mi chico:

– Ven aquí, deja que esta puta te la chupe, es de puta madre, la verdad que la muy guarra sabe mamarla-.

Mi novio se sonrió y yo también, el se acerco a mi; y le baje los pantalones, empecé a tocarle su trozo, que ya estaba gordo y parado, se la empecé a chupar mientras que el otro se acerco a mi por detrás e intentaba meterla, mi chico no paraba de decirme que no podía creer lo puta que era, yo le sonreía y le decía que quería que acabe que me quería tragar su leche, que me bañara entera; en ese momento el otro me metió su pija en el culo, y yo grite, me estaba muriendo de placer e iba a llagar devuelta en cualquier momento; mi chico no paraba de mirar como se la chupaba y a la vez como el otro me la metía en mi culo, como entraba y salía, creo que el también iba a llegar en cualquier momento; y así fue; llegamos juntos todos el otro también; a mi me encanto que acabara en mi boca; me trague todo su semen y le seguí chupando la pija despacito para limpiarla.

El mozo dijo:

– Hey! Perra, la verdad es que eres una turra y te seguiría follando, pero debo ir a mi puesto de trabajo-, y a mi novio le dijo, – Tu aprovéchala y sigue follandola que esta de puta madre, esta tía si que es puta y la sabe mamar-

Mi chico y yo nos empezamos a reír; el otro se fue sin entender porque.

Nos quedamos solos en el baño y le dije:

-¡ Hola amor, ya volví!

Fin.

Autor: Anonimo

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Escrito por Marqueze

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