VECINA NECESITADA I

Hola mi nombre es Fernando y les cuento que tengo 20 años y vivo en un Buenos Aires Argentina. Un día navegando por Internet encontré esta página y al leer sus relatos decidí contarles algunas de las historias sexuales 100% real que viví en mi corta pero agitada vida.

Esto ocurrió hace 3 tres años más o menos cuando como todos los días me quedaba solo en mi casa ya que mi familia salía a trabajar y con los robos que ahí por aquí yo quedaba cuidando la casa, ese como todos los días me dirigí a la panadería para comprar pan o galletitas para poder desayunar, estaba entrando a mi casa cuando sale mi vecina y me dice, ¿Fernando no me prestarías el teléfono ya que el mío no anda y necesito llamar a mi hija urgente? Yo ni lo dudé y le dije que pasara y llamara, mi vecina en ese tiempo tenia 54 años y era una mujer alta de pelo corto pero rizado, ojos color miel y de cuerpo estaba bien no tenia mucho pecho pero si una cola hermosa a la cual más de una vez le dediqué una paja.

Ese día llevaba puesto una remera azul ajustada y una pollera negra que no le llegaba a las rodillas, al entrar ella me preguntó donde tenía el teléfono yo le indiqué mientras le ponía una silla y ella comenzó a marcar, yo agarré unas galletitas y me senté a la mesa que estaba al frente de ella y esperaba a que terminara de hablar para abrirle la puerta. Ella seguía hablando cuando separó las piernas que tenia cruzadas y mi sorpresa fue al ver una selva de pelos que invadían esa enorme raya, yo me quedé mirando con una gran vergüenza hasta que decidí cambiar la mirada hacia otro lado, pero no pude y volví a mirar hacia ese lugar, yo creo que ella sabía que yo la miraba pero no hacía nada para evitarlo.

Mientras que yo tenia una erección que iba a reventar mi slip, no se por que pero lo único que pensé es que ella me estaba provocando, y con toda mi calentura y mi audacia me dirigí hacia ella me arrodillé y levantándole la pollera comencé a chupar su peluda concha, a lo que ella respondía con un, si, así, así chupámela toda, ay, ay, que rico, si, así, y después de unos minutos comenzó a salir de su concha su primer orgasmo, yo me levanté del piso y ella pudo notar en mi pantalón un gran bulto, sin dudarlo me sacó el pantalón y el slip y se dirigió a mi verga, chupándomela toda, en especial la cabeza, la que chupaba como al más rico caramelo, yo ya no aguanté más y me corrí en toda su cara, y ella me dejó limpia la verga.

Ella se fue al baño a lavarse la cara y yo todavía no lo podía creer, al regresar me dijo que esto recién había comenzado, yo no dudé y la hice pasar al cuarto de mis padres y ella me empezó a besar apasionadamente mientras yo recorría su espalda hasta llegar a ese hermoso culo, que tantas veces me di vuelta para mirar, ella me sacó mi remera y recorría con su lengua todo mi cuerpo y mi verga que ya estaba nuevamente dura, pero todavía ella seguía vestida. La hice parar y le saqué su remera y comencé a chupar sus tetitas como si fuera un bebé, eran pequeñas pero tenían unos enormes pezones los que me volvían loco. Ya cansado de jugar con sus tetas me dirigí a sacar su pollera y dejándola completamente desnuda la chupé toda, me levanté, me recosté sobre la cama y ella se puso en posición de 69 y comenzamos, yo chupaba su clítoris y ella con mi verga en su boca gemía de placer anunciando su segundo orgasmo, acabado en mi boca, ella seguía disfrutando aunque todavía no se había metido mi verga en su concha, fue lo que pasé a hacer poniéndola en cuatro patas dirigí mi trozo hacia ya su dilatada concha que sin poner oposición se la tragó de un solo golpe.

Yo seguía moviéndola mientras que con uno de mis dedos se lo metía en el culo, ella gemía y disfrutaba de placer pidiéndome más y más duro hasta que sentí que era hora de c

ambiar de agujero ya con su ano bastante dilatado con mi dedo, le comencé a meter la puntita mientras ella me decía que se la metiera, ya que le encantaba que se la culiaran, yo al ver su agujero más que grande me di cuenta que por ahí pasaron muchas vergas antes que la mía, mientras seguía con la culiada se me ocurrió una idea al ver un desodorante de mi mamá, me levanté lo busqué y mojándolo con los jugos de su concha, se lo comencé a meter dentro de ella mientras me acomodaba nuevamente en su ano, ella con el desodorante en su concha y mi verga en su culo no tardó en llegar a su tercer orgasmo, mientras yo seguía culiándola y sin aguantar más acabé dentro de su culo en el cual desapareció mi abundante leche, ya cansados de tanto coger nos dirigimos a la ducha donde nos bañamos y enjabonamos todo.

Ya en la habitación nuevamente y mientras se vestía me confesó que hacia mucho que no tenía sexo ya que mi vecino por sus 66 años hace 4 que no la atendía sexualmente, y ella todavía al igual que en su juventud sigue siendo una calentona, por eso ideó este plan para ver si yo caía y la hacia disfrutar, antes de irse me dijo si quería seguir atendiendo sus necesidades, por supuesto respondí que si, más adelante les contaré las cosas que vivimos con ella haciéndolo hasta en su casa con mi vecino o cuando se nos unió su separada hija.

Espero que les haya gustado mi relato.

Autor: Fernando

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Escrito por Marqueze

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