Jornadas de Técnicas Innovadoras de ventas

Hetero, polvazo. Su figura era delgada, con esos pechos tan voluminosos que hacía temblar hasta el más audaz, por debajo de su vestido corto empezaban sus piernas su delgadas y finas piernas.

Este relato ocurrió durante unas Jornadas de técnicas Innovadoras de ventas, fui en representación de mi empresa a esas jornadas de tres días. El primer día, Viernes fui a inscribirme en las jornadas, estuve viendo a los asistentes mucho dinosaurio, es decir mucha gente mayor del oficio, iban a ser unas jornadas muy largas. Cuando acabó el primer día de las jornadas me marché a casa para descansar.

El segundo día amaneció de forma asombrosa mente magnífica ya que vi entrar en la sala a una chica joven morena con el pelo corto que le llegaba hasta sus hombros sus ojos eran marrones y estaban detrás de una naricilla pequeña la cual se arrugaba cuando se reía, su figura era delgada con esos pechos tan voluminosos que hacía temblar hasta el más audaz, por debajo de su vestido corto empezaban sus piernas su delgadas y finas piernas.

En la presentación de la jornada ella se sentó en la misma fila que yo pero a cuatro asientos, supongo que esperaba a alguien. Comenzó las jornadas y vinieron varias personas y ella se cambió de sitio pasándose de mi lado izquierdo a mi lado derecho, “perdón” me dijo, en ese momento fue cuando pude oler su perfume y escuchar su dulce voz. “ No pasa nada” le respondí.
“Chelsea” me dijo dándome la mano, “Simón” le respondí.

Tras la primera intervención de la mañana y mientras que la gente como borregos aplaudían sin querer se me escapó un comentario “ menuda gilipollez había dicho” el señor que estaba en la butaca frente a mí se volvió y me mató con la mirada al igual que su acompañante sin embargo Chelsea, se rió, supongo que ella pensaba lo mismo que yo. la siguiente intervención no fue más brillante que la primera, Chelsea tomaba notas de los datos que decía al principio luego hacía dibujos en su bloc.

– Ya sé porqué viene tanta gente mayor a estas jornadas.- le dije.
– ¿por que?.- ella respondió.
– Porque como no hay obras que mirar en algún sitio los tienen que encerrar.- Ella se rió el de enfrente mía no.

Al rato tras anunciar una cifra que era totalmente inventada Chelsea me dijo.

– Eso no se lo cree él ni tras dos gin tonic.
– Ni gin tonic.ni tras beber una botella de capitán caribe.- le respondí. Ambos nos reímos cosa que hizo que mi vecino de enfrente volviera a mirarnos
– Perdón.- le dije, él únicamente gruñó.

Estuvimos toda la conferencia haciendo chistes e intentando no molestar a los demás asistentes.

Tras acabar la mañana la organización nos invitó a comer a todos, había un descanso de 14 a 16 que se iniciaba las jornadas. Fue cuando estuve hablando con Chelsea y me estuvo contando que estaba de becaria en unas oficinas de agencia inmobiliarias muy famosa que como los jefes no podían venir ella venía en representación.

Llegamos al comedor y el menú era algo asqueroso crema de espinacas que parecía mocos de orcos, dicho por Chelsea y filete de lomo que parecía la suela de unas sandalias.

– He visto un sloppy joes, aquí cerca. ¿ te apetece?
– Vale.

Nos fuimos caminando ante la mirada de los demás asistentes que no disimulaban como la desnudaban con la mirada, Chelsea parecía una ovejita pasando entre una manada de lobos.

Llegamos y nos dieron una mesa cerca de la ventana. pedimos de entrante Nachos Con Queso para compartir, luego ella pidió unos macarrones con pollo crujiente aderezado con salsa suavemente picante a base de parmesano y verduras. y yo una carne de ternera picada, sazonada suavemente y con un leve toque ahumado ligado con una deliciosa fritada de tomate, un toque de queso y al horno. de postre pedimos Ella una Tarta de Chocolate Blanco y Negro y yo una Tarta Red Velvet, todo ello aderezado con una botella de Lambrucio,que finalmente fueron dos.
Me estuvo contando que estaba casada pero que su marido, no la satisfacía que se limitaba a sexo en la cama una vez en semana y que a ella lo que le gustaba era la emoción, en mi opinión ese tema no era para decirse lo a un desconocido pero el alcohol es lo que tiene, hace salir lo bueno y malo de las personas.

Disfrutamos de una comida exquisita y a la hora de pagar pagué yo, bueno la empresa ya que la asistencia a estas jornadas me cubrían las dietas. Llegamos al salón de actos , eran las 16:20 y llegábamos tarde. Nos sentamos sin hacer ruido en la última fila a tres filas de los demás asistentes, con las dos botellas que habíamos bebido ya íbamos finos.
La conferencia aún no había empezado, llevábamos sentado un rato cuando la conferencia comenzó y se apagaron las luces del salón. Chelsea me susurraba al oído comentarios chistosos pero al momento comenzaron a ser algo subidos de todo, con cada comentario ella se arrimaba más a mí , en uno de ellos dejó la mano posada sobre mi pantalón y no la quitó yo pasé mi brazo por detrás de ella con toda la confianza que habíamos adquirido en esa comida. Empecé a acariciar su hombro y luego comencé a bajar mi mano llegando a la zona de sus pechos, ella no hacía amago de nada y yo seguía tocando hasta que de repente sentí la mano de Chelsea acariciando mi verga sobre mi pantalón no le dije nada solo la miré, ella me sonrió haciendo un gesto de que la excitaba el peligro. Ella poco a poco bajo mi cierre y sacó mi verga, como tenía distancia con los otros asistentes, la altura de la butaca y la oscuridad de la sala, entonces empezó a masturbarme muy cachonda, era muy excitante lo que hacía, ya que había algunas personas alrededor de nosotros, yo cuidaba que nadie nos viera. Ella seguía masturbando mi verga y después no se como, pero bajo un poco mi pantalón y comenzó a acariciarme los huevos, y agarraba mi verga como si fuera la primera vez que tuviera una polla en sus manos. Entonces le dije que me gustaba mucho, que no parara, ella volvió a sonreír , siguió masturbándome. tomaba mi verga con su mano y la movía hacia arriba y hacia abajo muy caliente. Ella también se debió de calentar, y creo que le excitaba que nos pudieran ver. Entonces me dijo que quería mamarme la que estaba ya muy caliente y que solo mirara que nadie nos viera, se agachó a un lado y empezó a mamármela. Esa chica dulce se metía toda mi verga a su boca, y luego suavemente se la sacaba dejando solo la mitad de mi verga en su boca, con su mano tomo mis huevos, y empezó a masturbarme. Así con media verga en su boca y con su mano jugando con mis huevos, me estaba excitando bastante. Ella metía lentamente toda mi verga a su boca y, con su mano acariciaba mis huevos, aún con toda mi verga dentro de su boca.

No podía aguantar más y le levanté la cabeza, “ vayámonos que te quiero follar” le dije dándole un beso a la boca que aún sabía a mi polla. Nos arreglamos y salimos de la sala sin hacer ruido dejando nuestras cosas en los asientos, su bolso, mi blog y su blog , yo agarraba a Chelsea de una mano mientras que ella con la otra llevaba sus zapatos de tacones. Nos metimos en el primer aseo que encontramos que era de señoras. Entramos como un toro a una cacharrera, comiéndonos la boca y chocando contra todos los obstáculos, columnas, paredes, lavabos, puertas hasta que finalmente entramos en un aseo. Cerré la puerta mientras que Chelsea se quitaba su vestido rojo y yo me quitaba mi chaqueta, mi camisa y abría el pantalón. Cuando terminé me encontré a Chelsea en ropa interior y me lancé a comerle la boca mientras que le cogía los pechos, ella metió su mano en mi calzoncillos y siguió masajeando mi polla. Le quité el sujetador y comencé a comerle uno de sus pechos mientras que con la otra mano acariciaba el otro, ella seguía moviendo mi polla de arriba a abajo evitando que perdiera la verticalidad mi polla.
Bajé mis manos a sus bragas y a su culo, quitándose su tanga el cual se deslizó por sus largas y delgadas piernas hasta el suelo, introduje un dedo en su coño mientras que ella había sacado mi polla del pantalón y la estaba pajeando. Yo le hacía un dedo y le miraba la cara de placer que ponía ella mientras que me pajeaba mi polla, era un reto a ver quien le daba más placer al otro, e íbamos empatados. No lo pensé más y comencé a comerle la boca, sacando mi dedo de su coño, la tomé de su cintura la puse encima de la tapa del váter le quité las manos de mi polla y mis huevos y le abrí la piernas, ella se agarró a las paredes del cubículo para aguantar mi primera embestida.

Mi polla parecía un tren que iba sin maquinista dirigiéndose contra un túnel, una vez dentro mi polla, con un grosor que era imposible de superar con todas las venas marcadas seguía entrando en su coño, Chelsea gemía ante cada embestida y yo resoplaba por no poder meter más polla dentro de su coño, seguía empujando y ella aguantando el choque de nuestros cuerpos, empujaba una y otra vez y resoplaba ella gemía de placer. Ella se agarró a mi cuello y yo al sacarle mi polla me la encontré suspendida en el aire con los único puntos de apoyos eran sus brazos a mi cuello, su piernas a mis piernas y mi polla en su coño. No lo dudé y la pegué contra la pared y comencé follármela de forma brutal llegándome a correr dentro. Toda mi leche inundó su coño.

Cojamos algo de papel higiénico para limpiarnos y nos vestimos y volvimos a la conferencia sin hacer ruido, aún no habían encendido las luces y pudimos sentarnos en nuestros asientos.
Cuando acabó el acto nos fuimos despidiéndonos hasta mañana.

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

2 votos
Votaciones Votación negativa

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *