Los Olores de Bernardita

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Esto sucedió hace mucho tiempo atrás, era un domingo en la tarde en junio, cuando conozco a Bernardita , una mujer madura, guapa y atractiva. En esa vez, ella andaba acompañada de su mamá, aun lo recuerdo cuando se presenta me dice su nombre y me saluda, lo primero lo que miro es su culo embutido en un ajustado jeans azul oscuro de tiro alto, sus nalgas se aprecian largas y piernas cortas, tiene unas grandes abultadas tetas, cadera anchas, ella es bonita “Quede encantado”.

Bernardita es una prestigiosa abogada y tiene un magister en estudios internacionales, también tiene un doctorado en Ciencias Jurídicas y Sociales y es docente en economía en una universidad privada.
Aparte de ser rica, atractiva y guapa es una intelectual, “mmm” en ese tiempo ella ha tenido unos 44 años aproximados, ella es soltera y sin hijos.
Después de presentarnos la acompañe al ascensor, mientras esperábamos si dudar me inclino de cintura acerque mi nariz por primera vez  pero antes me asegure que nadie me viera y así fue, puse mi nariz lo más cercano la parte inferior de su culo largo de Bernardita hasta la penetre con mi punta y lo empecé a olfatear snifffff, snifffff, su trasero olía a pescado era extrañamente atrayente, un olorcito que venía de su vagina. Ella se incomoda cuando la penetre mi nariz en su culo, rápidamente  me pongo de pies; al rato llega el ascensor, cuando entrabamos le toqué su culo con el puño cerrado de mi mano derecha le hundo su nalga, “tienes su culo bastante blando y tibio” ella se voltea me mira enojada.
Yo estaba completamente caliente y excitado, en esa noche me masturbé recordando cuando el olor de su culo y cuando se lo toqué.
Después de lo sucedido cada vez cuando me encontraba con ella lo primero que le miraba era su grandioso  culote y  yo sentía como un hormigueo de placer en mi cuerpo y deseaba de oler de nuevo su culo.
Después de siete meses cuando la olí por primera vez, se me dio la segunda oportunidad. La veo llegar en su coche, de color blanco, y pasaron dos horas cuando se me acerca “en ese preciso momento me encontraba solo”.
Tuve deseo y comencé a calentarme siento una sensación escalofrió de placer que me recorría por todo mi cuerpo, ella estaba hay con su enorme culo largo embutido en un ajustado jeans, mientras ella comienza a escribir, se me dio la oportunidad para olfatearle el culo, yo al ver que no había nadie en mi alrededor cautelosamente me acerque agachándome de rodilla y me coloque justo detrás de ella mi cara estaba a escasos centímetros de su trasero que se veía grandioso, luego disimuladamente fui acercando mi cabeza a su culo, como vi que la Bernardita estaba  distraída escribiendo, poco a poco fui acercando más y más mi cara a su culo, decidí colocar mi nariz en la parte central de sus nalgas, comienzo oler su culo snifffff, snifffff todo para adentro, no lo podía créelo que estaba de nuevo hay oliendo. Olía un leve olor a metano es muy suave, su culo irradiaba calor, lentamente fui bajando mi nariz hasta su perineo y comienzo oler su vagina snifffff, snifffff todo para adentro, despedía nuevamente el fuerte olor a pescado esto sería por su fluido matricial, este perfume que cuando lo respiras es extrañamente agradable y excitante.
Nuevamente comienzo oler su culo le olí las nalgas, el canal que separa sus nalgas que olía un leve olor a metano,  otra vez comienzo oler su perineo siento ese tan fuerte olor a pescado la verdad me puso a mil con ese olor de su sexo me puse un adicto de su aroma, comencé a sudar de excitación mi pene se me erecta con un tenue dolor físico en mis testículos, y sentí un intenso calor en mi cuerpo. Olfatee como perro oliéndole el culo de Bernardita, olí de nuevo su perineo sintiendo ese penetrante olor a pescado que emanaba de su vagina, me penetro hasta el cerebro.
 Así que no me arriesgue a que alguien me viera o ella se dé cuenta y me aleje pero ya había olido su olor a pescado de sexo y culo que me encanto indudablemente. Después de haber olido me fui inmediatamente al baño a masturbarme por haber olfateado el culo de Bernardita, hay me desahogue. Posteriormente días y noches hasta el día de hoy me sigo masturbando como loco.
Después de tres semanas vuelvo a ver a la Bernardita, veo su culo embutido en otro jeans, iba hacer lo mismo de la vez pasada pero fracaso porque hay unas personas.
Meses después la vuelvo a verla por última vez, en ese día andaba con una chaqueta de cuero rojo la cual que aparece en la foto, pero esa ve nuevamente le toco su culo, mi mano se pone en una posición que se fue hundiendo por sus nalgas que hervía más aún, ella se voltea y me mira, luego se va para siempre. 

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