Mostrando a mi mujer: el inicio.

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Somos una pareja que estamos en la mitad de la treintena y llevamos muchos años juntos con lo que la vida sexual va decayendo poco a poco hasta que, ella por falta de ganas y yo por falta de motivación, veíamos que la relación por este punto no pasaba el mejor de los momentos.

Mi mujer se llama Muriel, 170 más o menos, pechos medianos, estará en una 85 y un culo bien puesto, es lo mejor que tiene, como dicen por aquí, culo latino, grande pero duro y levantado sin un gramo de celulitis. Para haber tenido dos hijos, nadie lo diría ya que no han hecho los embarazos meya en ella, ni en sus pechos, ni tripa, ni culo.

Yo me considero un hombre del montón, aunque mi mujer diga que soy atractivo, yo no me considero nada especial, 180, delgado, sin apenas barriga, que a mi edad ya es algo común. Creo que mi polla a pocos les importa el tamaño, pero no estoy mal rematado.

Como os decía yo estaba un poco cansado de siempre practicar las mismas posturas y los mismos juegos en la cama, mi mujer no estaba por las noches, que es cuando solemos tener sexo, por la labor de terminar la jornada con un buen polvo ya que después de trabajar, ayudar a los niños con las tareas del colegio y pasaban días sin poder saciar mis necesidades por lo cual estaba cada dos por tres liberando tensión a mano.

Mi mente en mis sesiones masturbatorias se centraba en páginas porno, en las cuales me empezaba a imaginar que era mi mujer la que aparecía en esas escenas y eso hacía que me corriera como un loco. Esto era cada vez más enfermizo hasta que un día me dio por pedir a Muriel si me dejaba grabarnos y hacerla alguna foto mientras follábamos, a lo que ella a regañadientes aceptó, yo con la excusa de usar las imágenes para pajearme cuando ella no se encontrara bien, y no tener que recurrir a porno. El caso que la cosa coló y me dejó grabar. Mientras lo hacía noté que me ponía como una moto y me corría como nunca.

Aún con esto, yo me seguía pajeando a diario viendo páginas webs y pensando en mi mujer como protagonista de las escenas, lo que me llevó a pensar en que sí, podría ser protagonista, y busqué páginas de exhibicionismo donde me creé una cuenta y subí algunas fotos y videos sin mostrar el rostro de Muriel a lo que en poco tiempo puede comprobar la cantidad de comentarios y valoraciones que recibió la contribución a la web. Cada comentario me ponía más caliente, cuanto más guarro más me excitaba. Me di cuenta que lo que me gustaba era mostrar a mi mujer a los demás y vieran la clase de hembra que tenía a mi lado y se pajearan pensando en ella. Algunos me mandaron a la cuenta de contacto incluso foto y videocorridas sobre fotos de Muriel lo cual ya me pareció morboso.

En estas webs vi que había algunos enlaces para mostrarte por webcam y esa idea me pareció genial, ahora bien, a ver como convencía a mi mujer de aparecer por internet a todo el que quisiera verlo en pelotas, por lo que tuve que esperar el momento y un día mientras me la chupaba y yo no era capaz de correrme y ella ya tenía un poco cansada la mandíbula de comerme la polla la dije si hacemos una webcam te juro que me corro en 1 minuto, la explique un poco de que iba el tema y no muy convencida accedió.

Yo ya previsor, me había creado una cuenta en una de estas webs, por lo que fue encender el portátil y enfocar la cámara y ahí estaba Muriel, la dije que de primeras apareciera ella sola y chateara con los usuarios, no le gustó mucho la idea, ya que no entendía que me pusiera cachondo que unos pajilleros se corrieran mirándola. Pero bueno, accedió por darme el gusto y apareció en la cámara de cintura para arriba con un sugerente sujetador medio transparente que dejaba adivinar sus bonitos pezones. Yo me puse detrás del portátil y conecté la Tablet a su sala de chat para poder ver lo que los demás veían.

Los usuarios empezaron a pedirla que se quitara la parte de arriba, otros que se pusiera de pie para observarla, otros que mostrara la cara, pero lo primero que atendió fue la de colocarse en la silla mostrando el culo en pompa, al verlo quedé maravillado de lo bien que daba en cámara, se veía el culo perfecto con un tanga blanco metiéndose entre los cachetes del culo y marcando perfectamente la vulva que llevaba bien depilada.

Parece que a Muriel la empezó a gustar la situación y se empezó a soltar charlando abiertamente con todos los que la preguntaban, en estas se sacó el sujetador y mostró a todos las tetas, tenía lo pezones duros y se los apretaba, se amaba los pechos para que como ella decía, los pajilleros pudieran disfrutar.

Muriel estaba caliente como una perra, los usuarios la dijeron que en la web estaba dada de alta como pareja y que no veían a nadie con ella, por lo que me llamó y tuve que aparecer en pantalla. Ella estaba bastante cachonda, con lo que nada más aparecer, perdió toda la vergüenza, me bajó de un tirón los pantalones y los calzones, saltando mi polla como un resorte de lo dura que ya la llevaba y de un tirón se la metió entera en la boca, mostrando a los espectadores sus artes en la materia, me la chupaba como si la fuera la vida en ello, no la vi nunca tan salida en este momento, me comía los huevos, volvía al capullo lo rodeaba con los labios mientras con la lengua giraba alrededor, se la metía de nuevo hasta el fondo, yo ya no podía más y se lo dije, pero ella paró y me dijo que cómo íbamos a dejar a los amigos de la web sin ver una buena follada, se puso sobre la silla a cuatro patas, agarro mi rabo y se lo metí empujando el culo para atrás de un golpe en su chorreante coñito, madre mía como estaba de mojada, sobaba un chup chup cada vez que la embestía y ella gemía como una perra en celo. Cuando ya no podía más, se lo dije, rápidamente ella se giró, se la metió en la boca y ante las peticiones de los usuarios hizo algo que siempre la pedí y nunca quiso hacer, cuando la dije que ya me corría, en vez de sacársela de la boca y correrme en sus tetas o donde pillara, se metió más la polla en la boca, apretó los labios, movió la lengua arriba y abajo y descargué todo en su boca, se la escapaba por las comisuras ya que no estaba acostumbrada, la dio hasta un poco de tos, pero la tía se lo trago, y limpio mi polla hasta que quedó sin rastro de corrida.

Tras esto me pidió apagar la webcam, nos duchamos y nos fuimos a dormir sin más.

Al día siguiente, ella debió estar dándole vueltas y me dijo que no quería hacerlo más que no tenía por qué ser el mono de feria de una banda de pajilleros, que si querían ver a una tía en pelotas miraran a su madre. No sé qué se le cruzó por la cabeza, pero ver como se puso de cachonda con la webcam a como se refería ahora a ello…

Seguimos de vez en cuando con alguna sesión de sexo, alguna grabación que seguía por supuesto colgando en webs de exhibición, pero esto no me daba para mucho más. Ya con ver los comentarios no me servía, necesitaba algo más como el tema de la webcam, pero viendo que esto sería complicado, no se me ocurría nada, hasta que por casualidad un día…(Continuará)

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