TARDE PRIMAVERAL

Salí de la oficina a eso de las 19:00 eran días de primavera y el calor se sentía algo bochornoso, como todos los días tomé el metro en la estación de centro medico con dirección hacia los indios verdes, el tren tardó en llegar no se, quizás ocho o diez minutos, como resultado de esto la estación se encontraba saturada de gente cuando llegó el metro que de por si ya venía con demasiada gente.

Al abrirse las puertas de los vagones entré haciendo a un lado a mucha gente que se encontraba cerca de mí, como pude me logré colocar en las puertas que se encuentran contrarias a las que se abren cada vez que el metro llega a una estación, mi espalda iba recargada en los vidrios de mencionadas puertas, el calor se seguía sintiendo intenso y la cantidad de pasajeros en el vagón era suficiente para ir apretados los unos con los otros, en la siguiente estación abordaron el vagón una pareja que oscilaba entre los treinta y cuarenta años.

Ella llevaba un vestido con un escote que dejaba ver como se inician esos hermosos pechos tan blancos como la nieve y le llegaba un poco más arriba a las rodillas, no se que tela era, pero se veía que era muy delgada el color del vestido era violeta, él llevaba un traje de buen ver, para mi fortuna se colocaron muy cerca de mí para ser precisos, ella quedó delante de mí dándome la espalda y él quedó de frente a ella, su cara daba de frente a la suya y también frente a la mía, me sentí muy afortunado por la forma en que esa mujer se había quedado colocada, el perfume que llevaba desprendía un aroma muy dulce y agradable.

Tenía un cuerpo de altura mediana tirándole a alta, de cabellera negra y piel blanca con un hermoso trasero y unas piernas que se adivinaban fenomenales, como ya mencioné el metro iba lleno lo que permitió que su espalda quedara muy cerca de mi cuerpo, bastó el vaivén del metro para que mi miembro empezara a rozar esos hermosos glúteos que se adivinaban grandes y suaves, por miedo a su pareja no intenté nada más, llegamos a la siguiente estación y el vagón se llenó aún más lo que permitió que el cuerpo de ella quedara más pegado a mi cuerpo, de momento el tren se quedó parado a medio túnel, yo seguía sintiendo esos hermosos glúteos, sus piernas quedaron también pegadas a mis muslos la situación era sumamente agradable para mí.

Pensé por un momento meterle mano a esas hermosa piernas, pero temí que echara todo a perder, así que me conformé, con lo que me tocaba sin que yo lo buscara, el tren siguió su marcha… el vaivén del metro seguía permitiendo que mi miembro rozara una y otra vez esos glúteos que con ayuda de la suavidad de la tela del vestido podía sentirlos casi como si no tuviera nada… el glúteo derecho… el glúteo izquierdo… mmm, la rayita, mmm me estaba calentando en demasía, en una de esas estaciones el tren volvió a detener su marcha a mitad del túnel, solo que esta vez el vagón se quedó prácticamente sin luz, la única luz con la que contábamos era con la que provenía del mismo túnel, eso me daba más confianza para seguirme agasajando y seguirle recargando mi miembro a esta señora que por cierto parecía que no le molestaba la forma en lo que yo la rozaba al contrario, me daba la sensación que le estaba gustando.

En eso estaba cuando de repente su pareja le susurró algo al oído, aunque yo estaba pegado a ellos no pude escuchar lo que le dijo, solo noté que ella se alejaba un poco de mí y se volteaba dándole a él la espalda y quedando de frente a mí, me supuse que ahí había acabado todo mmmmmm decepción, … pero fue en ese preciso momento cuando empezó lo mejor, como mencioné ella quedó de frente a mí, con la pocas luz que teníamos, pude contemplar esos hermosos pechos que se adivinaban tras ese provocativo escote, se veían de buen tamaño y blancos como la nieve , ahora mi miembro quedó colocado en medio de sus piernas y mi cara quedó muy cerca de la de ella… ese perfume me estaba volviendo loco… el tren avanzó un poco m&aacu

te;s… mi miembro ahora rozaba su parte íntima, se podía sentir conchita… mmmmm

El metro se volvió a parar, seguíamos a medio túnel y con poca luz, fue en ese preciso momento cuando pasó lo mejor, él la abrazó por la cintura, las dos caras de ellos estaban de frente a la mía, ella coloca la mano de él a nivel de su estómago primero luego, la colocó más abajo a nivel de su cintura dejó la mano de él ahí y entonces ella coloca su mano muy cerca de mi miembro y lo empieza a rozar ligeramente con la parte contraria a la palma de la mano esto me estaba poniendo demasiado caliente de momento parecía que lo hacía sin querer, yo procuraba acercar mi miembro al dorso de su mano para sentirla, una sensación de nervios, miedo y deseo empezaron a correr por mi cuerpo, después ella vuelve a tomar la mano de él y la lleva hasta que quedó pegada a su vulva, él le empezó a acariciar esa panochita, ella tenía la mano encima de la de él así que mientras él sobaba la concha ella seguía rozándome el miembro.

Después y sin que yo diera crédito a lo que estaba pasando ella le toma la mano de nuevo y la coloca a un lado de mi miembro… entendí entonces lo que estaba pasando, él me empezó a acariciar mi miembro, ya sin temor metí la mano debajo de la falda de ella y acaricié esas hermosas piernas recorriéndolas por todos lados primero por delante, luego por detrás llegando hasta agarrarle ese hermoso culo que posee… mmm…

Mientras la iba manoseando por todos lados tuve que consentir con cierto agrado que él me acariciara el miembro, me bajó el cierre y por encima del calzón frotaba mi pene, el momento de la explosión llegó cuando mientras le apretaba las nalgas a ella, él me rozaba el miembro y ella me jaló hacia su cuerpo.

Autor: wicho667

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Escrito por Marqueze

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