Este es un relato totalmente cierto. Comenzaré por decir que mi nombre es Daniel tengo 27 anos y hace cinco que me casé con una mujer maravillosa, Su nombre es Lucia y tiene 25. Ambos somos cubanos, pero vivimos en Miami.
Todo comenzó hace algún tiempo, al principio cuando nos casamos éramos muy jóvenes e inexpertos en todos los sentidos, pero luego nos fuimos estableciendo como pareja y teniéndonos mas confianza. Como comprenderán nuestra vida sexual al comienzo era muy activa pero al pasar tres años ya no era lo mismo. Yo decidí que tenía que hacer algo. Primero comencé a buscar revistas pornos, películas, toda clase de porno en el internet pero siempre obtenía la misma respuesta de Lucia: no me interesa ver eso. Hasta que un día que ya no resistía mas, hablé con su mejor amiga que también es mi amiga y le conté el problema ella me dijo que dejara todo en sus manos y así lo hice. Kathy, que así se llama nuestra amiga tiene 29 anos y esta buenísima, tiene el pelo color negro, es delgada pero con un culo precioso, ojos verdes, unas tetas no muy grandes pero perfectas y paraditas, puso en marcha su plan. Lo primero que hizo fue confesarme que siempre le había gustado mi esposa, ya que son amigas desde niñas, y que si yo aceptaba tenia que dejar todo celo y dejar que ella hiciera lo que quisiera y que a cambio iba a convertir a mi esposa en una puta total, capaz de hacer cualquier cosa, acepté enseguida.
Al siguiente día Kathy estaba en nuestro apartamento a las 8 de la mañana, yo siempre entro a trabajar a las 9, así que las tuve que dejar solas. Luego Lucia me contó que Kathy estuvo hablando de sexo toda la mañana, lo que la fue calentando, luego le insistió hasta que la llevó a una tienda de lencería espectacular; mi esposa siempre se ha vestido sexy pero nunca pasándose de lo normal, usualmente en Miami las chicas se visten mas provocativas y eso era lo que yo necesitaba.
Ese día al regresar del trabajo, mi esposa me estaba esperando con la ropa interior más sexy que yo le había visto puesta en su vida. Lucia es una de las mujeres mas lindas que existe, tiene el pelo rubio, es alta con unas tetas grandes y paradas, pezones grandes, unas piernas preciosas, unas caderas y un culo espectaculares y siempre esta afeitadita (ni siquiera un pelito) lo que la convierte en un bombón. Esa noche tuvimos el mejor sexo de la vida, en medio de la acción Lucy, (mientras gritaba como loca) mencionó varias veces el nombre de Kathy y el de otro amigo, cuyo nombre es Pablo y dijo que le encantaría coger con ellos. Ahí fue cuando realmente comencé a conocer a mi mujer, es una de las putas más grandes que hay.
El siguiente día mientras me alistaba para irme a trabajar no podía quitar la vista de Lucy que estaba todavía dormida y totalmente desnuda, me comencé a acercar por la espalda y empecé a masajearle la espalda y luego a bajar hasta sus nalgas metiendo un dedo en su culo, lo que la hizo reaccionar enseguida, seguí chupándole las tetas y metiéndole mano, y entonces ella mirándome con la cara de puta mas impresionante que había visto me dijo que la enculara, ( mi mujer siempre había sido muy conservadora, y en cuanto al sexo anal solamente lo habíamos hecho 2 veces y rápido)
Enseguida se puso en cuatro y comenzó a meterse 2 dedos en el culo y los bajaba al coño y se los metía también mojándose así como una loca, yo estaba que no podía resistir mirándole ese culo riquísimo y entonces se abrió las nalgas con las dos manos, ofreciéndome así ese agujero casi virgen, yo empecé a meterlo suave, apoyando solo la cabeza, y luego con unos movimientos despacito se fue metiendo hasta que la logré encular hasta las bolas, ahí comenzó un movimiento, que duró sin parar por varios minutos hasta que sin poder resistir más me vine dentro de su culo. Mientras estábamos descansando, todavía con mi pija en su culo, Lu
cia me dijo otra vez, que le encantaría coger con mi amigo Pablo y conmigo a la vez, (lo que me dejo petrificado) luego me confesó que siempre había sido una puta pero que me lo había ocultado porque no sabia cual seria mi reacción.
Luego que se me pasó la primera impresión, me di cuenta que solo de imaginarme a mi mujer siendo penetrada por otro, la erección era terrible, y comencé a darle cabeza al asunto. Yo había visto muchas películas en las que una mujer era enculada por varios tipos, pero nunca me imaginé que mi mujer sería capaz de algo así.
Como a las 2 de la tarde Lucy me llamó al trabajo y me dijo que se estaba masturbando y que estaba loca por coger conmigo y Pablo. Así que eso fue todo lo que necesité. Dos minutos más tarde tomé el teléfono y llamé a Pablo y le dije que si quería ir a tomar unas copas el sábado, a lo que aceptó enseguida. Pablo siempre me había hecho chistes y comentarios de Lucia, que estaba buenísima, que mataría por chupar unas tetas así, pero yo siempre lo había cortado radicalmente, Así que cuando llegué a la casa le dije a Lucy que yo había hecho mi parte, pero que ella tenia que seducirlo el sábado, a lo que me respondió que eso no era ningún problema ya que siempre lo había sorprendido mirándole las tetas y el culo, (y no es para menos ya que Lucy podría ser una modelo) El sábado como a las 7 de la noche me encontré con Pablo en un bar que acostumbramos a frecuentar, pero el no sabia que mi mujer venia, así que cuando la vio los ojos le brillaron, Lucy se había puesto un vestidito negro( que es su color preferido) con un escote increíble que dejaba sus tetas casi al descubierto, ya que para colmo no llevaba sostén, tenia el pelo recogido y se veía preciosa, además llevaba puesto una tanga que solo le cubría un triangulito en la parte de adelante, así que cuando caminaba daba la impresión de que no tenia nada. Nunca había visto a mi mujer actuar tan puta, desde que llegamos comenzó a coquetear con ambos descaradamente y luego de algunas copas ya estaba como loca, le hacia preguntas directamente a Pablo sobre el sexo con su novia a las que Pablo respondía sin pizca de vergüenza. Al principio yo me sentía un poco cortado, pero luego que fuimos entrando en ambiente, empecé a entrar en el juego, La música estaba bastante alta, así que cada vez que Lucy le hablaba a Pablo se inclinaba hacia adelante, dejándole una vista encantadora de sus grandes tetas, Pablo estaba mirándola con todo descaro y yo estaba como un tren, Lucy llamó al mesero y le pidió otra ronda para todos y mientras le hablaba colocó su mano en mi pinga y la comenzó a mover con movimientos suaves que luego fue acelerando y a hacerlos mas obvios.
Pablo no podía creer lo que veía y como para disculparse conmigo, me hacia señas sin que ella lo viera, de que ella estaba muy tomada, así que decidí tomar la iniciativa y metí mi mano debajo de la mesa y comencé a tocar el clítoris de Lucy, ella que ya estaba excitada comenzó a contonearse, lo que aproveché para abrirle bien las piernas y apartar el mantel para que mi amigo pudiera ver el espectáculo, aunque el bar estaba a media luz se podía ver toda la acción, y la cara de Pablo que no daba crédito a sus ojos, empecé a introducirle 3 dedos en el coño al tiempo que con la otra mano le apartaba la diminuta tanga, Lucy estaba volada como un tren y entonces me tiré a fondo y le dije a Pablo que si quería tocar también, a lo que el tipo ni corto ni perezoso accedió y en menos de nada mi mujer se encontraba con cuatro manos acariciándole la concha y penetrándola levemente, la muy puta se echó bien para adelante en la silla de manera que el culo estaba también listo para recibir.
Allí estábamos los tres tratando de disimular pero Lucy estaba mas caliente a cada segundo y me sacó la traba del pantalón y la comenzó a manosear debajo de la mesa, luego empezó a tocar la de Pablo también, a lo que el respondió enseguida sacándola de su pantalón. Lucia estaba como toda una puta con las piernas abiertas al tope y subidas una en mi y la otra en Pablo que estaba al otro lado de la mesa mientras nos pajeaba a los dos al mismo tiempo. Mientras mi amigo, comenzó meterle 3 dedos en la vagina, al tiempo que yo le metía 2 dedo
s en el culo, Yo estaba a punto de reventar, y luego me percaté que las parejas de alrededor nos estaban mirando y susurrando unos a otros, Lucy comenzó a levantar la voz y a decir que se moría por tener dos pollas dentro de ella a la misma vez y que la penetrasen por el culo y el coño, Se veía preciosa, el vestido no podía aguantar por mucho tiempo mas esas tetas, los pezones se querían salir, las piernas las tenia completamente abiertas y descubiertas y la diminuta tanga estaba completamente mojada. A esa altura de los hechos el mesero daba vueltas cada dos minutos tratando de no perderse detalle, se estaba volviendo muy obvio, por lo que decidí que era hora de marcharnos.
Al salir del bar, Lucy estaba fuera de si, como loca se acercó a mi y mientras miraba a Pablo me dio el beso mas largo y provocativo de mi vida ( todo eso afuera del carro) a lo que yo respondí manoseándole el culo descaradamente . Pablo no podía creer lo que veía y nos dijo que se moría por tener sexo, sin embargo, Lucy paró lo que estaba haciendo y me dijo en el oído que era mejor dejarlo así ese día y prepararlo todo para después. Cuando se lo comuniqué a Pablo la decepción se notó en su rostro, pero enseguida entendió y dijo que seria mejor así, Al despedirnos Lucy y yo nos fuimos a nuestro carro Y cuando le di la mano a mi amigo, el tipo me suplicó que por favor lo dejara ver a mi mujer desnuda, ya que la había tocado pero no había podido ver bien. Lucy y yo entramos al carro y ella se quitó el vestido, estaba transpirada, con el pelo despeinado pero se veía hermosa, cuando llamé a Pablo para que se acercara a la ventana, ella se quitó también el tanga (cosa que yo no esperaba) y se metió 3 dedos de golpe en el coño, abrió bien las piernas, mientras que con la otra mano se sobaba las tetas. Luego le dijo a Pablo (que parecía que se iba a desmayar) ¿Satisfecho? Y entonces me dijo: Vámonos…
Autor: Daniel