Me llamo Francisco 30 años casado hace cerca de dos años y sin hijos, 16 cm de pija, 1,70 de altura y algo gordito, mi mujer, Estefanía una petisa de 33 años, poca tetas pero buen culo, llegue a tener relaciones con su madre ya que mi suegro no la satisfacía plenamente.
Mi suegra, Mabel, 52 años, toda una señora, tetas no muy caídas un culo que empezaba a notarse la celulitis pero toda una atorranta a la hora de coger, en su vocabulario el nó, no existe y con un vocabulario de lo más sucio que hayan podido escuchar al estar en la intimidad. Todo se dio por casualidad, habíamos estado discutiendo con mi mujer ya que yo deseaba tener un hijo y ella no, su culo solo se había hecho para cagar ya que ni siquiera un dedo se dejaba meter, cogíamos una vez a la semana siempre y cuando ella no estuviera cansada, ya que trabaja de enfermera turnos rotativos en un hospital y cuando le insinuaba si había tenido alguna relación con algún enfermero, médico o si le gustaba alguna pija de las que higienizaba como para ir calentándonos, me mandaba a la mierda diciéndome que ella no era ninguna puta para estar revolcándose con cualquiera. Ese día, se termino de ponerse el uniforme y pegando un portazo se fue puteando. Me quede un rato en la habitación y después fui al living para fumarme un cigarrillo mientras veía un poco de tv, me encontré con Mabel, quien al verme llegar me pregunto que ocurría con su hija que se fue sin despedirse.
- Mabel, me va a tener que disculpar pero usted tiene por hija a una loca, no hay nada que le venga bien y la verdad me está empezando a cansar, todo lo que le digo está mal, le pregunto sobre su trabajo si vio algo interesante o si alguien le tiro los galgos y se enoja diciéndome que no es ninguna puta, como si no la miraran o si nunca llego a calentar a alguien mientras lo higieniza.
- Pero si serás morboso, que te crees, si a Estefanía anda haciendo algo te crees que sería tan boluda en decírtelo, imagínate que te diga, si, te hice cornudo con el enfermero o se la chupe a un paciente que se la hice parar después de limpiársela, si lo hace bien por ella, no es porque no te quiera ni por necesidad como lo podría hacer yo, ya que ella está bien atendida por vos.
En esas palabras me dio el pie para que le preguntara si ella no estaba bien atendida ya que Jose parecía ser todo un semental, siempre con se le notaba el bulto debajo del pantalón dejando ver que tenía una buena pija, no podía ser que no se la cogiera como debe ya que por lo que se podía ver a simple vista estaba mejor dotado que yo.
- Mabel, que me quiere decir, que don Jose no la atiende como es debido, por lo que se puede ver tiene con que para satisfacerla.
- Ay querido, si supieras el infierno que es para mí todas, me atiende todas las noches pero para su satisfacción, como tú dices tiene una buena pija pero no la sabe usar, es eyaculador precoz por lo que me la mete y en dos estocadas acaba y a mí me deja para que me autosatisfaga.
- Mabel, no le puedo creer lo que me cuenta, con semejante semental en la cama y que tenga que terminar pajeandote solita es un crimen, que daría yo por que usted fuera mi mujer, si la podría tener todos los días para amarla disfrutaríamos ambos sin tener que llegar a la paja.
- Para un poquito, me querés decir que con Estefanía no lo hacen todos los días, es boluda o que mi hija.
Bueno, por fin una aliada, ella que no era bien atendida y yo con falta de concha, que mal se había repartido las cartas, Mabel una hembra con ganas de coger acabando como una loba y su marido un eyaculador precoz, y yo que la tengo más chica pero de mas aguante me toco en suerte una frígida o era un cornudo y mi mujer se la pasaba cogiendo quien sabe con quién.
Le pregunte por su marido, a qué hora volvería y me contesto que dentro de media hora pero dentro de una semana, ya que le había tocado irse a recorrer unas sucursales en las afuera de la ciudad, quise saber si a ella no le molestaba estar tanto tiempo alejada de el pero me dijo que le daba lo mismo, que se encontraba mejor sin el ya que toda la cama la tenia para ella y su pepino. Cuando trate de averiguar a qué se refería a su pepino me dijo muy suelta que era su amigo con el que le metía los cuernos a su marido, la verdad que me dejo helado y me empecé a calentar imaginándome a mi suegra con el pepino entrando y saliendo de su concha.
- Bueno Mabel, si vos estas mal atendida, yo no estoy ni siquiera atendido podríamos juntar nuestras penurias a ver que sale, con un poco de suerte acabamos con las pajas y vos dejas descansar al pepino.
- Hay Paco, lástima que soy una vieja para vos y soy a la vez tu suegra, sino el revolcón que te daría te haría hasta olvidar de mi hija sacándote hasta la última gota de leche de tus huevos, siempre que y cuando no resultes ser como Jose.
- Mabel, sos una hermosa mujer, y necesitas lo mismo que yo, ambos estamos mal atendido y tal vez resulte, contame un poco sobre tus fantasías y que es lo que más te gustaría hacer.
- Mira querido, ya estoy vieja, las tetas se me están cayendo de a poco y ningún atractivo para un muchacho joven y buen mozo como lo sos vos, lo que te recomendaría es que busques afuera de casa lo que no te da tu mujer, si mi hija es boluda ya que así lo creo se merece que la hagas cornuda y puedes pasarla bien haciendo lo que desees sin que ella lo sepa, ya que si se entera sería el fin de tu matrimonio.
Bueno las cartas habían sido repartidas sobre la mesa, para ella lo único que nos separaba para podernos disfrutar de un buen polvo no era otra cosa que la diferencia de la edad, ya sabía que no era de mi edad y ni que decir que no era una modelo, que su cuerpo estaba en decadencia pero no así sus deseos sexuales ya que todavía deseaba disfrutar de un buen polvo y llegar a acabar con su pareja pero mi calentura iba en aumento y ni que decir el morbo de poderme coger a la madre de mi esposa, nunca me había imaginado ni la había tomado como modelo para mis pajas pero ahora era distinto, sus tetas apenas caídas eran toda una atracción para mí al verlas en su movimiento al respirar, tenia puesto un batón floreado que su escote permitía verle el comienzo de su canal entre ambas tetas las que descansaban dentro de un corpiño negro, sus piernas que solo dejaba ver de sus rodillas para abajo y unos pies descalzos bastantes cuidados, en ese momento al compararla con mi mujer me di cuenta de lo que tenía en casa, era hermosa con todo en su lugar y ni una arruga, pero ella no quería saber nada y mi suegra que la superaba en edad y era superada en belleza andaba necesitando lo mismo que yo.
- Hay Paco, me podrías decir en que te quedaste pensando, me estas preocupando, acaso te dije algo que te incomodara.
- Mabel, si pudieras leer mis pensamientos te darías cuenta de lo mucho que te deseo, en este momento lo que más deseo es acercarme a vos desabrocharte el batón, deshacerme de tu corpiño y de tu bombacha, besarte para que nuestras lenguas se conozcan y recorrer cada milímetro de cuerpo con mi lengua para acabar haciendo el amor como locos.
- Paquito, me parece que me estas tomando el pelo, que podrías ver en mi mejor de lo que tienes en tu dormitorio, no me gusta que te burles de mi de esta manera.
- Mabel, en mi dormitorio tengo a una hermosa mujer, histérica y frígida, le tome su mano y la dirigí a mi pierna para que tocara mi pija sobre el pantalón, piensas que si te estuviera jugando una broma estaría así, no sos una chiquilla y sabes que solamente esto lo consigues excitando, y es lo que estás haciendo me estas calentando a fuego lento, y ya que estamos solos, y si lo deseas, te levantas del sillón, me abrazas para besarnos y probamos, si resulta matamos dos pájaros de un tiro, ya no tendremos que recurrir a las pajas y cuando estemos solos seremos pareja y cuando estemos con los cornudos serás nuevamente mi suegrita.
- La verdad que me gustaría probar pero a la vez me da miedo, no creas que por mi marido, ya que amar, amar no lo amo, solamente lo aguanto porque a mi edad cambiarlo por otro no da, mira si me sale peor de lo que tengo en casa, pero si por mi hija, ya que moriría si se llega a enterar de lo que pueda estar ocurriendo en casa.
Extendí mi mano para ayudarla a levantarse del sillón, no porque le hiciera falta, sino como para apurar un poco el tramite, ya incorporada le pegue un tirón y se me quedo pegada a mi cuerpo, la abrace y la bese en su boca, a ella no le incomodo y mientras nos besábamos mis manos recorrían su culo y su ingle pegada a mi pija, ya no había vuelta atrás nuestras calenturas estaban hablando por si solas y la barreara de la edad había quedado en el pasado abriéndose para darle paso al gozo, me elogio el beso y quiso saber en qué habitación deseaba cogérmela y me decidí por la de ella, comencé a caminar hacia ella tomados de la mano pero ella se desprendió de mi y se alejo, en ese momento el mundo y la pija se me derrumbaron ya que pensé que se había arrepentido, fue al modular, tomo sus llaves y se fue hasta la puerta de la entrada cerrándola colocándole el pasador y dejando la llave puesta para que no pudieran abrir de afuera, me miro y me dijo que había muchos ladrones rondando la zona y no fuera que las moscas nos atraparan infraganti, volvió a mí para volverme a besar y nos fuimos al dormitorio donde me pidió que le desabotonara su batón. Comenzamos a caminar hacia el dormitorio mientras que mi mano iba botón por botón desabrochando sus botones al llegar al dormitorio faltaban solamente los dos botones inferiores y una vez suelto su batón como caballero se lo saque.
Quedo una veterana con corpiño y bombacha, ella me ayudo a sacarme la remera, me soltó el pantalón que me ayudo a sacarme para dejarme en slip, ya la cabeza de mi pija salía por un costado de mi slip y ella se agacho para pasarle la lengua sobre él, mi pija pugnaba por salir y ella abría su boca para morderla sobre la prenda, ni su hija me lo había hecho antes y mucho menos lo que me hizo Mabel, me bajo el slip y comenzó una mamada increíble, pocas veces había adquirido dimensiones como la que tenía mi pija, le pedí que se levantara para poder desprender su corpiño, como ya sabía las tenía algo caídas pero unas aureolas rosada coronadas por unos pezones en punta y mi boca terminaron en ella, era una delicia esas tetas, mi mano dentro de su bombacha recorriendo el canal de su culo en busca de su agujerito y en cambio de su hija se dejaba, sin antes decirme que podría salir sucio, lo saque y era cierto, estaba sucio de mierda, y yo me lo metí en mi boca saboreando por primera vez la mierda de una mujer.
- Te gusta mi amor, parece ser que sos de los míos, viste que sucia es tu suegrita que ni siquiera se limpia el culito y lo tiene todo sucio, mira lo que le espera a tu pija, porque supongo que te gustaría hacerme el culo.
- No me digas que te gusta que te cojan el culo, a tu hija le parece algo asqueroso, Mabel no sabes lo que daría porque fueras mi mujer, me enloqueces sos hermosa y deseo chuparte la conchita que tenés, me encanta que no estés depilada, por favor acuéstate que deseo probar tu concha.
Se acostó y le tome ambas piernas colocándolas sobre mis hombros y mi lengua empezó a trabajarle su concha, primero lamiendo sus pendejo para humedecerlo y poderlo separar para ver su concha ya húmeda y rosada y al empezar a trabajarla como corresponde ya que teníamos toda la tarde por delante empezó a gemir al llegar a su botón, pidiéndome que por favor la dejara que se iba a mear, no le hice caso y comenzó a salirle gotitas de orín lo que yo tomaba con sumo placer y entre gemidos acabo por primera vez en la tarde, ya tranquilo que estaba bien lubricada empecé con la pija como si fuera pincel a pintar su concha, estaba totalmente ida y me pedía que se la metiera, que la necesitaba dentro, que me la cogiera, que era vieja pero que deseaba coger y le hice tragar sus palabras al meterle la cabeza, la sorprendí y más cuando le saque un quejido con una nueva embestida, y en dos estocadas mas mis huevos estaban haciendo presión sobre ella, ella me iba contando lo que iba sintiendo y que su marido a esta altura ya se estaba descargando, boludo de mierda, si por lo menos fuera como vos tu mujer tendría hermanos y que no se imaginaba como mierda había nacido la pelotuda de su hija que no sabía aprovechar lo que tenía en casa. Ya la tenía toda adentro y empecé a acariciarle las tetas, tomaba sus pezones para pellizcarlo y ella gemía y me pidió que la cogiera, al empezar a moverme sentía lo húmeda que estaba y me enloquecía por lo que estaba disfrutando y yo ni que decir, comencé con un vai ven lento pero en cada salida y entrada era como que iba creciendo en grosor o era ella que estaba trabajando con sus músculos vaginales, mucho no me importaba, lo único que sabía que mi suegra me estaba dando y recibiendo el placer que su hija tendría que haberme dado, lo que si se que habré estado como veinte minutos dentro de ella serruchándola, parando cuando sentía que me estaba por venir terminando mi boca sobre sus tetas las que eran lamidas como si fueran las primeras que saboreaba para comenzar nuevamente la faena, a esta altura la humedad de su concha se hacía sentir y el clásico ruido de una pija saliendo y entrando en una concha regado por sus propios jugos mezclados con nuestros gemidos se hacían sentir y una mezcla del aroma típico del sexo mezclados con su orina la hice acabar nuevamente con un aullido y luego la llene yo con mi lechada. Me desplome a su lado y fue ella la que comenzó a hablar.
- Hay Paquito, sos terrible, vos sí que sos todo un macho que entiendes a las mujeres, esta vez sí que le digo adiós al pepino que va a terminar en alguna ensalada para el impotente de mi marido o la maricona de mi hija, parece que te gusto estar con esta vieja y sobre todo mis tetas.
- Mabel, que sea la última vez que te diriges a tu persona como una vieja, la vieja decrepita es tu hija que no sabe disfrutar la vida, podes creer que ni siquiera le puedo meter un dedo en el culo, si le chupo las tetas que le duele, si le quiero chupar la concha que es algo sucio, coger, si no está cansada no tiene ganas, te digo la verdad, es el día de hoy que me arrepiento de haberme casado con ella, pero ya no me importa ya que te he conocido tu faceta de mujer fatal y para mi sos hermosa, sexy y deseable y por lo que he visto nos llevamos a maravillas, no hay nada en vos que no me agrade.
- A mi amor, me has hecho sentir mujer otra vez, perdí la cuenta de las veces que me has hecho acabar, pero lo que si te aseguro que mi primera acabada fue con nuestro primer beso, al sentir tu dureza contra mi ingle supe en ese momento que a tu lado gozaría como una loca, ni decir cuando te llevaste tu dedo con mi mierda a tu boca y lo saboreaste, sos tan o más cochino que yo y me agrada que seas de esa manera.
Ambos desnuditos nos dirigimos al baño para higienizarnos, estábamos en una nube, habíamos disfrutado de un buen momento y en el baño se desato, de una y antes de entrar paro, me beso y se agacho para empezar a mamármela, ni siquiera me dio tiempo a higienizarme que ya estaba sucia después de la cogida, mi mujer ni loca me la hubiera tocado sin embargo Mabel me la estaba chupando, pajeandome con un mano y a la vez gozando como loca. Empecé a acabar dentro de su boca y ella seguía chupando y tragando toda mi lechada, parte le salía por la comisura de su hermosa boquita y al sacar su lengua para terminar de limpiarse lo que le había quedado a cada lado de su boca.
- Hay Paco, como me estás haciendo disfrutar, no te imaginas del tiempo que no tenía un polvo como el de hace un rato y ni te digo lo que hacía desde que no tomaba el semen, pero ahora tengo que mear, ya no aguanto más.
- Espera un minuto, me recosté en el piso de la ducha, bueno mi amor, colócate sobre mí y empieza a descargar tu líquido.
- Pero mi vida, no me digas que te gustaría que te mee encima, mira que te lo hago desde la cabeza hasta los pies, pero después me tenés que devolver el favor, aunque no me lo creas es una de mis mayores fantasías, el pelotudo de mi marido jamás lo hizo.
Le pedí que comenzara de una vez por toda, pero sobre todo en la cara y en mi boca, deseaba saborear su orina si para ella era su fantasía también lo era para mí, la única orina recibida por mi cuerpo era la mía, ya que al bañarme dirigía mi pija hacia mi cuerpo para que mi pecho recibiera el cálido liquido y sin darme cuenta empecé a recibir el deseado liquido de mi querida suegra que estaba dirigiendo el chorro hacia mi cara, en especial a mi boca, la que abrí para comenzar a degustar el preciado liquido, este era tibio y a la vez agridulce el que empecé a tragar, la cerraba para poder saborear lo que me estaba entregando hasta que llego el final del chorro. Me levante con cara feliz y la bese para luego separarme de ella y con mi pija en la mano empecé a dirigir el chorro de la meada desde sus tetas hacia abajo, cuando termine, ella tomo una de sus tetas y se la llevo a la boca para saborear mi orina. Abrimos la ducha y empezamos a bañarnos entre mimos, caricias y besos, nos secamos y me pidió que nos fuéramos a vestir para poder comenzar a hacer la cena y esperar que llegara Estefanía para que compartiéramos la cena en familia.
Mi suegra se puso el batón sin bombacha ni corpiño y yo con un short y nos fuimos a la cocina, pero antes paso por la puerta de entrada a la casa sacándole la llave junto al pasador y recién se fue a la cocina, me le coloque por detrás abrazándola apoyándole mi pija sobre su culo mientras le besaba su cuello y le pasaba la lengua sobre sus orejas, me pidió que me fuera al comedor para que viera tv mientras ella terminaba de cocinar. Estaba en el sillón cuando sentí abrir la puerta, era mi mujer que paso delante mío sin saludar para ir directamente a la habitación. En eso entra Mabel trayendo la comida colocándola sobre la mesa, nos sentamos uno frente al otro esperándola que volviera Estefanía, se sentó a la cabecera, se sirvió en los platos la comida para comenzar a cenar, al terminar mi mujer se levanto diciendo que se iba a bañar para acostarse, ni se termino de darnos la espalda que mi suegrita se tomo sus tetas amasándoselas, se me acerco y me pidió que acosara a mi mujer intentando cogerla para disimular, la bese y me fui al dormitorio. Al entrar a mi dormitorio me saque el short y me acosté en la cama empezando a acariciar mi pija para ponerla en forma, en mi cabeza estaba la imagen de Mabel desnuda y de lo que había vivido durante el día con la veterana, veterana pero me hizo disfrutar de lo lindo que es el sexo junto a todo lo que hicimos, cosas que no hice jamás con mi mujer, en eso entra Estefanía.
- Pero será posible, ahora te pajeas sin importarte que yo te vea, te das cuenta que sos un degenerado, porque debo pasar por todo esto después de un duro día de trabajo.
- La estoy poniendo a punto para cogerte como corresponde, sos mi mujer y lo que estoy haciendo delante de ti no es de degenerado, sino que me gustas, me excita verte desnuda y deseo hacerte el amor, saborear tus tetas, acariciarte el culo mientras estoy dentro de ti.
- Ni se te ocurra, te crees que porque soy tu mujer me vas a coger cuando vos quieras, sos una mierda que no tiene conciencia de lo que haces, déjate de joder, ándate al baño y pajeate porque va a ser la única manera que hoy te corras.
Me canso, le di un empujón y la tire sobre la cama, me fui sobre ella y le tome de las muñecas y me puse sobre ella como para inmovilizarla, lleve mi boca sobre sus tetas, empezó a patalear y a putearme, y como pude logre meter la cabeza de mi pija en la entrada de su concha pero la atorranta trato de girar sacándomela, seguía gritando como loca y pateando logrando tirarme al suelo, quede en el suelo boca abajo cuando siento el peso de mi mujer sobre mí.
- No creas que me vas a hacer lo que quieras, no te deseo y punto, aborrezco estar a tu lado y es una maldición regresar a casa y encontrarme con vos acosándome a algo que no me gusta hacer.
- Entonces, me podes para que mierda te casaste, sos frígida, boluda, todo te parece mal y me aborreces, que estabas pensando cuando diste el sí en registro civil, ante el cura y los invitados, quiere decir que todo fue una farsa.
- Siéntate a mi lado, llego la hora de que sepas toda la verdad, pero déjame que termine de hablar antes de juzgarme, yo jamás te quise, me case con vos por mis padres, ya que no los quería matar de un disgusto, ellos son muy tradicionistas a la vez antiguos en su forma de pensar, cuando cumplí mis quince años me violaron y no me gusto para nada mi inicio, desde ese momento comencé a odiar a todos los hombre, incluyéndote, pero me case con vos porque era el que más me respetaba y pensé que podría manejarte, pero eres tan cabron que si no coges no puedes vivir y yo no deseo a ningún hombre, yo ya estaba de pareja con novia, si con una chica que convivimos juntas dentro del hospital y somos felices, de vez en cuando vamos a su casa donde realmente somos una verdadera pareja, ella es mi amor y vos mi pantalla, si esto lo hubieran sabido mis padres de entrada se hubiera podrido todo terminando yo en un internado lejos de mi amor.
- Ahora empiezo a entender un poco, pero porque te dejabas coger si no te agradaba, no te parece que nos hubiéramos llevado mejor, sin insistirte, haciendo la mía sabiendo que no te haría daño, si ya estábamos casados, para que quisiste vivir junto a tus padres.
- Porque pensé que estaría más segura en casa y ante mis relinches no te animarías a dañarme ya que siempre hay alguien cerca, ya sea mi padre o mi madre, se que lo que te hice está mal, te pido disculpas ya que pensabas que era una mujer y no lo soy.
Bueno, ya se había aclarado un poco la situación, me había casado con una lesbiana que tenía miedo de decirle la verdad a sus padres por cómo iban a reaccionar, en verdad no me gusto para nada que después de tanto tiempo recién me contara la verdad, pero en el fondo la entendía, ya que si a mí me hubieran gustado los hombres, mis padres me mataban y hubiera hecho lo mismo que ella, ocultarlo, por lo que deberíamos encontrar una solución que nos sea favorable a ambos.
- De acuerdo, ahora entiendo y no te voy a dejar en banda y te voy a ayudar a que seas feliz con tu pareja, quiero conocer a tu novia, mañana iremos los tres a la salida del hospital a buscar algo para alquilar para nosotros dos, alejados de tus padres, será nuestro nuevo nidito de amor para ellos, yo viviré en el, tu solo dejaras algo de ropas para cuando vengan de visitas o los invitemos a cenar para algún cumple o porque sí, que vean que somos felices donde también estará presente ella, quiero que conozca a toda tu familia y que sepa que por más que sea hombre, ambas podrán contar conmigo, que te parece.
- Me estas proponiendo que sigamos como si nada, que deseas no solo vos conocer a mi novia sino que lo hagan mis padres y que encima alquilar un departamento para cubrirme la espalda.
- Ahora ándate, como siempre con cara de pocos amigos y pasen una hermosa noche con tu pareja, ya aquí están acostumbrados a que esto suceda, pero mañana, cuando nos encontremos frente a tus padres, me trataras muy bien y mimosa, todo lo que hablamos hoy deberá quedar entre los tres, vete coméntale lo que te he dicho, disfruta de la noche y dale un beso a tu novia de parte de tu marido.
Me abrazo, me beso, tomo su cartera, su guardapolvo, y se fue pegando el característico portazo, en verdad la quería, pero ante semejante revelación por su parte pensé que sería mejor no mover mucho el avispero, mi posición económica era pasable gracias a mi suegro que había logrado ubicarme en mi puesto de trabajo por ser el macho que le daría nietos, su mujer la cincuentona me satisfacía sexualmente, por lo que no debería sentirme herido, al contrario, casado con vivienda propia y con las amigas que tenía que siempre me habían lanzado los galgos, tan mal no la iba a pasar, pero que haría con Mabel, le diría la verdad o se la ocultaría, por más que tuviera la mente abierta en cuanto a sexo, no sé cómo lo tomaría si supiera que su hija era lesbiana. Estaba tirado sobre la cama cuando sentí que se abría la puerta, era Mabel con su batón semi abierto, como no la registre cerro suavemente la puerta y se fue. Habrán pasado como dos horas y sonó el teléfono que atendió Mabel, Paco, para vos, baje atendí y era Estefanía que me pedía que la pasara a buscar por la puerta del hospital a eso de las diez de la noche que deseaban hablar conmigo. Vi a mi suegra y me fui hacia ella besándola mientras acariciaba su culito, la lleve conmigo a mi dormitorio, le saque su batón, empecé a chuparle las tetas con cierta pasión pero mucho no entendía mucho, que antes no la había registrado y ahora era toda pasión, mis dedos jugando con sus pendejos y mi boca de las tetas hacia su boca, le tome una mano y la lleve a mi pija entonces ella se separo de mí.
- Bueno Paquito, a que estás jugando, cuando fui a tu habitación ni me registraste y ahora estas que ardes conmigo, me puedes decir que te sucede.
- Que te quiero mucho, sos mi amor y te voy a hacer disfrutar de la vida lo mas que pueda, pero no te sentí cuando fuiste a mi habitación, pero ya ves, estoy ardiendo por vos, recién llamo la boluda pidiéndome que charlemos fuera de casa, que la pase a buscar a las diez, como veras, tenemos un par de horas para que me hagas lo que más desees.
- Coger, eso es lo que más quiero en este momento, que me rompas la concha como deberías hacérselo a mi hija, pero si ella no lo desea, aquí esta su madre cuerneandola de lo lindo con su macho. Cerca de las nueve fue Mabel que me pidió que me fuera preparando para ver a su hija y fue ella quien me vistió entre mimos como si fuese su hijo, ya listo para salir, le mordisquee los pezones, la bese y le pedí que me esperara para que le hiciera el culo, solo sonrió y me hizo que me fuera con un chirlo en mi culo.
Por fin llegue al lugar donde me encontraría con la que era mi mujer de mentirillas y me encontré con lo que confirma que el amor es ciego, su pareja, una chica algo mayor que ella, gordita, buenas tetas y demasiado culo para mi gusto, hasta Mabel estaba mejor que la chupa concha de mi mujer, detuve el coche y ambas subieron atrás.
- Bueno Francis, te presento a Mónica, mi novia, Moni, el es mi marido que deseaba conocerte y a la vez hablar de algo que según él nos beneficiara a los tres.
- Bueno Mónica, aunque no lo creas es un placer conocerte, deseaba saber con qué clase de mujer iba a estar, aunque hace tiempo que están juntas, pero recién lo supe hoy, si están seguras de que se quieren y desean convivir, ante el problema de Estefanía le propuse alquilar un departamento donde viviré yo con ella ante los demás, solamente vendrá ante algún acontecimiento como cenar o festejar algún cumpleaños con sus padres, el que por supuesto vos deberás estar con ella, como compañera de trabajo o como amiga.
- Pero lo que no entiendo que ganas vos con ayudarnos a estar juntos, no te hace sentir mal que tu mujer fue robada no por un hombre mejor que vos sino por una mujer.
- Discúlpame Mónica, a mi no me robaron nada, yo te la estuve usando todo este tiempo ya que antes de que nos casáramos ya estaban juntas, o me equivoco.
- Bueno chicos, eso no viene a cuenta por ahora, yo los quiero a ambos por todo lo que me quieren y lo que hacen para poder mantener mi anonimato, no deben estar discutiendo, la idea es conocernos y saber a quién recurrir si alguno de los tres necesitara de algo.
- Mira Mónica, yo no quiero separarlas, lo que hay entre Estefanía y yo es solamente amistad, la misma que me gustaría tener con vos, para mi ella es como la hermana que no tuve y vos serias mi cuñada, a la que respetare mientras me respetes.
Habremos estado más de media hora y por fin Mónica se dio cuenta que mas que enemigo era su aliado, hasta me invito a su departamento en la que convivía con Estefanía para desayunar y ver un departamento en su mismo edificio que estaba alquilándose y que tal vez sería bueno ya que ante una visita imprevista seria Estefanía quien bajara a abrir la puerta después de un llamado mío. Al estar los tres de acuerdo me anoto una dirección Mónica me la dio y como subieron bajaron del auto pero esta vez ambas me saludaron. Ya siendo cornudo consciente arranque el auto y me fui para casa, pase por un supermercado, compre un par de champán y cigarrillos y me fui con mi suegra, abrí la puerta y me la encuentro sentada en el sillón totalmente desnuda mirando una peli porno.
- Hola como te fue con la loca de mi hija, ven siéntate y cuéntame todo con lujo de detalle, solo espero que no te haya pedido el divorcio.
Me le acerque, la bese y me fui a la cocina para poner las botellas en la heladera, volví con los cigarrillos y le pedí un minuto, llame a mi jefe avisándole que mañana no iría a trabajar que me había salido un improvisto y debería acompañar a mi mujer para hacer unos trámites personales. Ya más tranquilo, empecé a desnudarme y fui yo quien puso no solo el pasador sino cerré con llave la puerta principal, me dirigí hacia ella, me senté a su lado, prendí un cigarro y se lo pase, no lo quiso por qué no fumaba, pero mi amante si, por lo que insistí y lo tomo, al principio le causaba como arcadas pero de a poco y bajo mis indicaciones le fue tomando el gusto y las arcadas se hacían más espaciadas. Le conté pero haciendo ver que le daba vergüenza que sintieran sus padres mientras cogíamos por lo que decidimos mudarnos, buscaríamos un departamento para alquilar y solucionado todo.
- Justo ahora que me había entregado a vos por completo, te me vas a ir, tendré que volver a comprar un pepino más grueso, ya que como la tuya no creo que encuentre, pero si es tu felicidad, adelante mi amor.
- Pues te equivocas, ahora que fumas sos completa y si acepte es porque así podremos tener más intimidad sobre todo cuando tu maridito impotente está de viaje, por lo que ve encendiendo este puro que va a entrar en tu culito.
En el mismo sillón, se acomodo sobre el respaldo dejándome en pompa su culito, el que sería mío después de prepararlo con unas buenas lamidas y escupitajos, en su agujerito negro metiéndole un dedo para que le siguieran dos y empecé a jugar con la cabeza de mi pija entre los cachetes de su culo y logre que entrara la cabeza, mientras jugaba con sus tetas iba de a poco entrando en ella y parando para seguir empujando, solo escuchaba sus gemidos y su pedido de mas, y le di mas, tres estocadas y ya estaba dentro de ella solo faltaban los huevos que entraran, y de a poco empecé a realmente cogérmela, al principio con un vaivén lento el que fue incrementándose y mi suegra solo gemía de placer, lo estaba realmente disfrutando como yo, pero como todo lo que comienza debe acabar, fue lo que sucedió después de cerca de media hora de entrar y salir dejando solo la cabeza dentro de su agujero, fueron un par de chorros potentes de semen que le entregaba a su culo, cuando por fin se me salió, me la encontré solo con semen, sin mierda, como pudo ella se acomodo en el sillón para mamármela, era única mi suegrita, me estaba empezando a gustar mi nueva vida, al terminar con mi pija, se llevo un dedo a su culo para recoger algo de semen para llevárselo a su boca, se sentó en el sillón y fue ella la que prendió los cigarrillos para darme uno a mí.
- Hay mi amor, que manera de cogerme el culo, mira como dejamos el sillón, menos mal que es de cuero, entre mis acabadas, tu semen y mi meadita lo dejamos todo sucio, pero que bien que haces el culo todavía no entiendo como mi hija no te lo permite, hacía tiempo que no recibía una serruchada de esta manera, si mi marido me quiere hacer el culo, acaba tan solo al ponerme la cabeza adentro y vos hasta me hiciste mear.
Me fui a la heladera para volver con la champán y dos copas, le serví y brindamos por lo hermosa que era la vida desde que empezamos a disfrutarla juntos, ya medios borrachitos nos fuimos a acostar sin bañarnos ni nada, Mabel estaba agotada y yo había tenido un duro día en la casa de mi ex, nos quedamos dormidos y en la noche me despierto húmedo, me había meado en la cama, seguro estaría soñando, no le importancia y seguí durmiendo hasta que llego la mañana, me duche, y me fui a la dirección que me habían pasado, pase por una confitería compre facturas y dos ramos de flores a un muchacho, golpee en la puerta y me abrió Mónica con un Baby Doll donde se veía claramente que estaba sin ropa interior, le di un ramo de flores el que me agradeció con un beso en las mejillas y me pidió que le entregara el paquete a Estefanía, pase y ella estaba poniendo la mesa, vestida al igual que su pareja, le entregue el ramo el que recibió junto al paquete y al igual que Mónica me beso en la mejilla y me hizo sentar, ellas se sentaron juntitas. Estaban ambas casi desnudas, me estaba empezando a excitar sobre todo viéndole las tetas a Mónica, más grandes con una aureola casi negra.
- Bueno Francis, te hemos invitado a desayunar para agradecerte lo que estás haciendo por nosotras a la vez hablemos de lo que tienes pensado hacer de ahora en adelante, ya que nosotras estaremos bien juntas pero vos, que vas a hacer.
- En verdad para mi va a ser mas difícil Mónica, ya que debo mantener una pantalla que me va a ser dura de llevar a cabo, soy muy calentón y no me podre hacer ver con ninguna chica ni traerla al departamento para no levantar sospechas.
- Es lo que hablábamos con Estefanía, como harás vos con tu vida, con tus vacaciones que siempre salían juntos, para vos es distinto, ya que a Estefanía siempre la verán con una mujer, su amiga, nadie sabe de nuestra relación y al ser del mismo sexo no tendremos muchos problemas.
Les pedí que no se hicieran problemas por mí, ya que yo sabría cubrirme, pero que eran ellas que deberían cuidarse, pero me sentía bien, ya que veía que se preocupaban por mí y deseaban saber que sería de mí, terminamos de desayunar a la vez fue Mónica que las acompañaran al dormitorio para cambiarse, seguir charlando para luego ir a ver el departamento. Quise esperarlas afuera pero Estefanía me pidió que entrara, ya que los tres nos queríamos mucho y que no debía haber ocultamientos, pase me senté en una butaca mientras se sacaban el Baby Doll una a la otra, que bellezas de mujeres, me salió del alma lo bien que había elegido, Mónica sonrió girando para que la pudiera observar detalladamente. Mi pija estaba ya por romper el pantalón, las chicas empezaron a juguetear entre ellas gozando del momento, fue Estefanía la que me pidió que le mostrara a Mónica la pija que tanto deseaba usar con ella, al principio me hice el boludo y ante su insistencia le hice entender que no sería usado para que jugaran conmigo, si la sacaba era para coger, y por lo visto este no sería el caso, y para pajas, mejor solo. Por lo que decidieron vestirse para ir a ver el departamento, este se encontraba en el piso de abajo, el departamento, con dos dormitorios y lo que más me gusto que ya estaba amueblado, solo haría falta el traslado de mis pertenencias, ellas me dijeron que se dedicarían a la limpieza de mi ropa y del departamento, acepte gustoso y al verlas que empezaban nuevamente a franelear, las salude con un beso apoyándole a ambas mi pija, no dijeron nada, por lo que al irme cerré la puerta y me fui para la casa de mi suegra, pobre, todavía dormía en la cama mojada por su propia orina, fui a la cocina y prepare el mate junto con unos bizcochos y me fui para despertarla mordiéndole las tetas.
- Hay mi amor, buenos días, que bien que dormí, pero parece que me mee sentí el olor que hay, y vos despertándome mordiéndome las tetas y me traes el desayuno a la cama, me estas mimándome demasiado, pero por dios, como tenés la pija, tanto te caliento.
- Tengo ganas antes de desayunar cogerte, quiero entrar en tu conchita para que gocemos juntos de un polvito matutino, te gustaría empezar el día cogiendo mi amor.
Empecé a desnudarme y al finalizar me le tire encima para besarla y chuparle las tetas, despacio fui bajando hasta llegar a su concha donde me deleite chupándosela, antes de hacerla acabar me meo, pero no un chorrito sino una señora meada que mientras iba saliendo de su concha humedeciendo sus pendejos mi lengua saboreaba la primera orina del día, pero lo que yo mas deseaba era sus jugos, por lo que seguí hasta lograr que explotara en un orgasmo, chupe su acabada y comencé a ponérsela, estaba más que caliente por lo que no fue difícil la penetración, le di como veinte minutos y ella seguía acabando como una quinceañera, cuando sentí que yo estaba por acabar, se la saque para pajearme y depositar mi semen en su boca, la que recibió de buen agrado, como todavía estaba al palo por la calentura que tenia de ver a mi mujer con su amante desnudas, la hice dar vuelta, le coloque dos almohadas debajo de su vientre y me fui a su culo, costo que entrara la cabeza pero con paciencia y dedicación de a poco fue entrando perforando su culo, que delicia era ver ese culo donde mi pija trataba de entrar y lo que le costó llegar al final, me detuve para mimarla acariciándole su espalda como masajeándoselo y ahí tuvo lo que siempre deseo, que le rompieran bien el culo, ya que había acabado este sería más duradero, por más que fruncía el culo a mi me excitaba mas y aumentaba el ritmo, habré estado dándole a su culo cerca de media hora cuando sentí que me venía, no fue como la primera pero recibió mi enema de semen.
- Hay mi amor, como estas hoy, no solo me la diste por la concha sino que me rompiste bien el culo, que manera de coger, si mi marido durara la mitad que vos, seria la mujer más feliz del mundo, mira hasta deberemos cambiar el colchón, esta todo meado, y hasta me parece que me cago, déjame ir al baño por favor.
- De ninguna manera, deseo verte cagar aquí para ver si surtió efecto la enema que te di, mira como me dejaste toda cagada la pija, ayer no paso esto, sos algo asquerosita mi amor, por eso te quiero tanto.
- Lo que ocurrió ayer, mientras te fuiste me hice una buena enema para tener limpito el culo para recibir tu hermosa pija, pero hoy no me diste tiempo.
La hice que se pusiera de costado y comencé a mearla desde las tetas hacia su cara, totalmente morboso ver a mi suegra cagándose en la cama mientras yo la meaba y tomaba parte de ella. Al terminar de mear, me acomode a su lado y comencé a cebar el mate para pasárselo a ella. Estábamos en un chiquero, un olor a mierda y nosotros todos traspirados y sucios de mierda y orín, tome un bizcocho, se lo pase por su culo y se lo puse en su boca, hice lo mismo con otro para mí. Nos levantamos luego de un desayuno tan peculiar y nos fuimos a bañar para no solo comenzar el día sino mi nueva forma de vivir.-
Gracias y espero sus comentarios para saber si les agrado.-
Pronto se viene la segunda y última parte, no se la pierdan.