primer trio HMH en la playa

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Nuestra primera experiencia en tríos HMH ocurrió por casualidad, hace ya unos cuantos años. Salimos a cenar con un amigo común a un restaurante que después de la cena tenía un poco de baile con una orquesta. Yo soy muy torpe bailando, quiero decir, me defiendo pero en los bailes sueltos, mientras que nuestro amigo tenía nociones bastante altas de baile. Mi mujer me pidió de bailar pues tocaban una canción que nos gusta, pero sin querer la pise y yo ya no quise bailar más, al llegar a la mesa y después de contárselo lo que nos había pasado nuestro amigo que no se había levantado todavía me dijo que si quería me daba clases para que yo aprendiera un poco. Yo no estaba por la labor así que le dije que mejor bailara con mi mujer y yo los veía para aprender. Aceptaron los dos, lo malo fue que empezó un baile un tanto prohibido, “la Lambada” nuestro amigo nos dijo que esperáramos a otro baile un pelín más recatado, pues ese baile era un tanto pegadito y no quería que nos sintiéramos cohibidos. Yo le dije que sino sabia bailarlo nos lo dijera y punto, pero él se sintió ofendido, y agarro de la mano a mi mujer y me dijo, mira y aprende chavalín.

No veas con el bailecito que me mostraron, mi mujer es de las mujeres que se saben dejar llevar, si el compañero la sabe manejar en el baile, y se dejó llevar vaya que sí. No es un baile pegado no, es un baile bien arrambao y debes de poner una pierna entre las piernas de tu acompañante, yo no sé qué debió sentir mi mujer, pero al legar a la mesa estaba roja, quizás se debió al calor o vete tú a saber lo que se le paso por la cabeza, pero alegre se la veía, y mucho. A los siguientes bailes que salieron ya ni pidieron permiso, salían bailaban y se reían sin parar. Yo no sentía ningún reparo en verlos pues se les veía muy contentos. También podrían ser los tres cubatas que llevábamos todos encima no sé. La cuestión es que a las tres de la mañana la orquesta se empezó a despedir con las típicas canciones de despedida. Allí si salimos los tres a bailar y a divertirnos, nos cogimos de la cintura los tres y nos divertimos de lo lindo. El restaurante anuncio el final, y al salir ya que hacia una noche de mucho calor nuestro amigo nos dijo de ir a pegarnos un baño a la playa. Nosotros le dijimos que no porque no teníamos ni bañador ni toallas, nos dijo que no importaba, que sus padres tenían una caravana en un camping a pie de la playa, y que podíamos recoger alguna toalla de allí, y poder secarnos un poco. Nos miramos, y aceptamos, la noche era joven, y no queríamos dejarlo solo pues acababa de cortar con su novia y se le veía un pelín triste por su situación.

Cogimos su coche y nos llevó hasta el camping. Entramos en la caravana de sus padres y miramos si tenía algún bañador y algunas toallas, los bañadores que tenia de su madre no le gustaron a mi mujer, normal, ella siempre usa tanga y sin nada encima. A ella le cortó el rollo y le propusimos no llevar ninguno bañador para que ella no se sintiera cohibida. Dicho y hecho, nos dirigimos hasta una cala que él conocía que por la noche no había nadie, al llegar no tardamos ni tres segundos en quitarnos la ropa, nuestro amigo salió disparado para el agua, se le veía alejarse de nosotros con su culo blanco y se metió de cabeza al agua. Nosotros nos quitamos la ropa, y fuimos de la mano hasta el agua, probamos con los pies la temperatura del agua, pero la encontramos fría, nos remojamos un poco las manos, y estuvimos un rato en la orilla. Nuestro amigo disfrutaba del mar, y de vez en cuando nos llamaba para que entráramos, no nos decidíamos así que… cogí de la cintura a mi mujer y la tire al agua. Se enfadó porque yo no entraba pero le duro poco, porque nuestro amigo se había acercado hasta donde ella estaba, y acercándose un poco le dijo algo al oído. Ella se rio y se volvió poniéndose de frente a él. Quedaron muy
juntitos, y ella también le dijo algo al oído, al ser el mucho más alto que ella él se agacho para sentirla. Estaban a escasos milímetros uno del otro y entonces ella nos dijo que tenía frio, que iba a salir. Él se ofreció a traerle la toalla, yo no me percate que al volver el hacia la orilla se acercó a mí por la espalda, y me tiro al agua. Entonces ella se abalanzo hacia mi queriéndome meter la cabeza debajo del agua, en venganza por lo que acaba de hacerle de tirarla sin su permiso. No podía conmigo, así que él se acercó hasta nosotros y ahora entre los dos sí pudieron. Estábamos todos tan cerca que… más de una vez sentí que uno de los dos me rozaba, no sé si ella o el, eso quería decir que ellos también fugazmente se estaban rozando debido a la oposición que yo estaba ofreciendo. Ella en realidad tenia frio, pues cuando ya estábamos más tranquilos ella se pegó a mí, y sentí como sus pezones estaban erectos, la cogí de sus nalgas y la atraje hacia mí, la empecé a besar con mucha pasión, nuestro amigo se quejó, él estaba solo y eso no valía decía. Se me ocurrió que el la tapara por detrás para darle calor, y no tardo en acercarse por detrás y abrazarnos los tres, era una situación peculiar. Ella embutida entre dos cuerpos de hombre, eso la reconforto bastante, se encontraba bastante a gusto, no sentía tanto frio y nos lo dio a entender muy clarito. Nos dijo que ni se nos ocurriera movernos, porque si no se salía del agua.

Estando abrazados, sentí como ella dio un pequeño respingo, y se pegó más a mí. No entendí el porqué, hasta que ella nos dijo que se iba a secar. Nosotros nos quedamos en el agua un rato más. Yo para que se me bajara un poco la erección que tenía, y nuestro amigo… supongo que también.

Salí del agua y me fui a secar, le pregunte si todavía tenía frio, me dijo que si, que al salir había cogido más frio. Entonces la abrace por detrás con mi toalla, y ella tiro al suelo la suya. Estábamos mirando al mar, con la luna reflejándose en el agua, y el salió el del agua, aunque hacia cinco minutos que le había dejado solo, al salir vimos lo que no habíamos visto hasta ahora, tenía una semi-ereccion y se le veía una polla bastante grande, ella se rio a carcajadas, y se dio la vuelta hacia mí, dejando entrever su culito. Me beso y me susurro al oído joder con tu amigo no sabía yo que tuviera eso tan grande. Le pregunte el motivo, y me saco de mi ensoñación diciendo que la había sentido en su espalda durante un buen rato, y que cuando él se bajó para ponerla entre sus piernas y su culito se había asustado. Yo quitándole hierro al asunto le dije que nos sentáramos en la arena. Quedamos enfrente de él, y la toalla no nos cubría a los dos, con lo que el espectáculo que tenía nuestro amigo era a mi mujer sentada delante de mí, con las piernas semi-flexionadas y medio abiertas. Supongo que le gusto lo que veía, pues no las cerraba y le dio una vista magnifica a nuestro amigo de su coñito todo depilado, y bien mojado por el agua del mar.

El en vez de taparse, solo tendió la toalla en la arena, y se sentó mirando hacia nosotros con las piernas también medio abiertas, y con una erección bastante pronunciada. Estuvimos hablando del buen tiempo que hacía, y cosas banales. Ya más reconfortados, decidimos vestirnos e irnos, yo me levante y destape a mi mujer completamente, dejando ver el precioso cuerpo de mi mujer a nuestro amigo, y después la volví a tapar con la toalla. Nuestro amigo también se levantó, para recoger su ropa y también vestirse, pero como habíamos déjalo la ropa un poco más atrás, cogí a nuestro amigo, y le dije que teníamos que darle una lección a mi mujer, que la tiráramos al agua otra vez, y después ya nos iríamos. Dicho y hecho, la cogimos desprevenida, y yo la cogí de sus brazos, y nuestro amigo de sus piernas, se movía como una víbora, se nos escapaba de las manos, así que, la cogimos de nuevo, pero esta vez, nuestro amigo la cogió de la cintura y se la acerco a su abdomen tenían sus sexos tocándose muy juntos, ella podía sentir su polla a escasos centímetros de su vagina, yo me resbale y caí a la arena, y el la cogió del culo y la espalda y la llevo hacia el agua, la tenía cogida de tal manera, que ella le rodeaba con sus piernas por su espalda a la altura del culo y puede apreciar como salía su polla por detrás del  culito de ella, con un simple gesto la hubiera penetrado hasta el fondo, estaba empalmadísimo ya que sus pechos estaban tocándose. Ella estaba agarrada a su cuello y no se soltaba para que no la tirara al agua, con lo que yo desde atrás les empuje al agua a los dos, desaparecieron de mi vista, y a los tres segundos ya sacaban su cabezas del agua. Ella no se había soltado de su cuello, y él tampoco la soltaba, yo desde la orilla les veía, y una sensación me recorrió la espalda, después ella me conto lo que yo me había imaginado, al caer dentro del agua, sintió como su polla se metía en su coño, ni uno ni otro se movían, solo se miraban, de golpe vi como ella se movía, subía y bajaba, estaba claro, estaban follando delante mío, quise entrar para ver qué pasaba, pero no me podía mover, estaba sentado en la orilla viendo como mi mujer y el estaban follando, ella le planto un beso en la boca, y pararon de moverse. Al cabo de un rato pararon de besarse, y le dijo algo al oído, ella se bajó de él, y salieron del agua. Llegaron hasta donde yo estaba y quisieron disculparse, yo no les di oportunidad, pues cogí a mi mujer y la bese muy tiernamente. El la volvió a abrazar por detrás y la dimos calor. Después hizo algo que me dejó asombrado, se puso de rodillas en la arena, y me la empezó a chupar, yo la tenía como una piedra ya, puso a nuestro amigo de frente a ella, y empezó a meneársela a él con la mano que tenía libre, después se separó de mí y empezó a chupársela a él y a pajearme a mí. Fuimos hasta las toallas y tumbamos a mi mujer en una y empezamos a acariciarla por todo el cuerpo, besarla y me dirigí a su coño, la empecé a chuparle su clítoris, sabia salado, y a chuparle sus labios, cuando llegue al medio vi como estaba de abierto, no había dudas, había tenido su polla bien adentro. Levante la vista y vi como ella degustaba la polla de él, metiéndosela bien adentro de su boquita, la sacaba, la besaba, la relamía como si de un polo se tratase, sentí unas manos que pedían permiso, eran las de él que quiera cambiar de posición, me incorpore y le deje paso a él, empezó a lamérselo bien fuerte yo me puse de rodillas en la cara de ella y no tardo en ponérsela en la boca. A los cinco minutos de estar así, sentí como ella me la agarraba mucho más fuerte y paraba de chupar, de golpe empezó a gritar y a moverse, estaba teniendo un orgasmo fantástico, sin dejarla reposar él se incorporó y la agarro de la cintura, levantándole el culo unos centímetros, y se la volvió a meter hasta el fondo, se la dejo unos segundos allí dentro hasta que ella se acostumbró, y se empezó a mover muy fuerte. La sacaba hasta casi la punta para volver a meterla hasta dentro, fuerte muy fuerte. Yo no me di cuenta hasta el rato, con la calentura se nos había pasado algo por alto, se la estaba follando sin nada, ella podía sentir en toda su plenitud la polla de el metida hasta dentro sin ningún impedimento y la estaba disfrutando por su cara se podría decir, creo que ni ella se dio cuenta. Eso me puso a doscientos y estaba a punto de correrme, así que decidí dejarlos disfrutara ellos dos, me aparte un poco y les deje hacer, ella tenía los ojos cerrados y así poder sentir el placer que le estaba dando la polla de el metida en su coño, me acerco la mano para que se la cogiera y así poder percibir las sensaciones que ella estaba sintiendo, no tardo en apretarme fuertemente la mano, signo inequívoco de que estaba sintiendo como segundo orgasmo llegaba, esta vez sí que la sentimos chillar de placer, quizás también de dolor pues seguramente le estaba llegando bien adentro, a los pocos segundos se pararon de mover, y me agache a besarla, le pregunte qué tal estaba, con los ojos brillantes me beso y me dijo, cómemelo por favor, yo no me lo pensé, me agache hasta su coñito, y empecé a chupárselo, me parecía muy excitante ver su coñito abierto mojado y con una mezcla un tanto extraña de líquidos que no me importaron y deguste. Después de un buen rato comiéndole el coñito, me incorpore y también se la metí, estaba muy abierto, parecía un charco cada vez que se la metía se oía un chof chof, se la saque unos segundos y pude ver como toda mi polla estaba recubierta de semen de él, volví a metérsela, durante cinco minutos no pare de darle golpes a su cadera con la mía, la puse a cuatro patas, y se la volví a meter con más fuerza, y cuando volví a abrir los ojos, ella estaba chupándosela otra vez, la tenía flácida, pero el muy carbón no tardo ni dos segundos en tenerla a todo tren, ella engullía con gusto, supongo que sabría a su semen, la relamió por todos los lados, le chupo los huevos, se la meneaba con la mano, ella estaba fuera de sí, de golpe empezó a toser, él se había corrido otra vez, esta vez en su boca, estaba de espaldas a mí, y la veía como se había atragantado con la cantidad de semen que él había descargado en su boca, no le había avisado y se había corrido dentro de su boca y a ella la pillo desprevenida, se tuvo que tragar lo que le había entrado y aun así tenia restos de semen por toda la comisura de sus labios, la di la vuelta y la empecé a follar en la postura del misionero, tenía una cara de felicidad que nunca la había visto, le plante un beso en su boca, seguido de otro, y otro más profundo, le metí la lengua y volví a sentir aquel gusto que antes había experimentado cuando le comía su coño. Seguí besándola y cuando no pude más me corrí dentro de ella, aproveche que ella estaba tumbada sobre la toalla para sacársela, y aun caían restos de mi corrida en su coñito y barriga, ella con su mano empezó a restregárselo por sus labios vaginales, y empezó a masturbarse con los dedos, yo la ayude con los míos, metiéndoselos e intentando llegar al punto donde sé que a ella le gusta que le toque cuando tenemos sexo oral, empezó a moverse y en medio minuto le llego el tercer orgasmo de la noche, alce la mirada y vi que él le estaba masajeando los pechos con mucha ternura, a la vez que la besaba en la boca. Yo me tumbe en la arena agotadísimo, y al cabo de unos minutos me incorpore para seguir teniendo la visión de ellos dos besándose, no sé cuánto tiempo llevaban pero yo diría que fue mucho rato. Cuando me vieron levantarme, pararon. Me senté junto a ellos y miramos al mar, perdimos la noción del tiempo, nos sacó de nuestro sueño ella diciendo que tenía frio, así que decidimos esta vez sí, vestirnos e irnos. Durante el tiempo que ella se vestía, nosotros nos quedamos mirándola, era una delicia verla desnuda, como poco a poco se volvía a poner ese tanga minúsculo que traía, después fue el sujetador, son de esos que le levantan el pecho, y aunque ella tiene poco, con el parece que sean mucho más grandes. Después se puso el vestido y nos dio unas palmadas para sacarnos de nuestro sueño y  que volviéramos a la realidad. Fuimos hacia el coche, le dije que se sentara delante la abrí la puerta y el arranco y emprendimos el camino de regreso a casa. Durante el trayecto había un silencio que solo rompía la radio del coche con las canciones que sonaban, empezó una canción muy lenta, y vi como ella acercaba su mano a la pierna de él, subía y bajaba desde la rodilla hasta la ingle. De pronto oí el ruido de una bragueta bajarse, él se la había bajado para dejarle paso a la mano de ella hacia su polla, al no llevar slip, a ella le fue fácil llegar a su destino, le empezó a masturbar lentamente y el reacciono instantáneamente a sus caricias. Veía desde atrás como él no se concentraba en la carretera, y decidí decirle que me dejara conducir a mí, si seguían así íbamos a tener un accidente. El paro el coche en un claro que había al lado de la carretera y se bajó del coche, yo baje también, y abrí la puerta del acompañante, le tendí la mano a mi mujer y ella bajo también, le dije que fuera detrás con él y que disfrutara que no se preocupara por mí. No tardo ni medio segundo en meterse detrás con él. Yo di la vuelta al coche por delante y me metí en el sitio del conductor, puse los retrovisores y el asiento a mi altura, y cuando estaba colocando el espejo retrovisor de dentro, pude verlos como estaban comiéndose la boca con mucha pasión, decidí dejar el espejo en esa posición para poder ver perfectamente lo que pasaba detrás. Entonces emprendí la marcha. Iba despacio muy despacio por la carretera, podía sentir los murmullos y los susurros que se oían, de vez en cuando  alzaba la vista y me recreaba  viendo como se lo pasaban detrás de mí. Cuando volví a mirar, ella tenía el vestido subido a la altura de sus pechos, no tenía sujetador y se le veían los pechos, que eran acariciados y estrujados por el con fuerza. Se apartó de ellos, y ella se levantó, para dejarle bajarle el tanga, ya no se sentó, se puso de rodillas en el asiento, y se bajó a chupársela, el desde atrás le tenía un dedo en su coñito, debía de estar mojadísimo, porque ella no paraba de emitir grititos de placer, por los movimientos del coche volví a mirar, y vi como ella se incorporaba, y se ponía encima de él y se la volvía a meter, esta vez se puso de cara hacia él, y con las rodillas en el asiento se metía la polla ella misma en su coñito. Botaba encima de él y yo estaba muy pendiente de ellos así que decidí parar el coche en un descampado. Corrí hacia la puerta de atrás para sentarme con ellos, me baje el pantalón y ella me la agarro con su mano, no estaba muy de acuerdo con esa situación así que, la cogí de la cintura y la atraje hacia mí, en la misma posición en la que estaba con él, se metió mi polla, y ahora le empezó a masturbar a él con la otra mano, dos minutos después, fue el, el que la cogió de la cintura como yo antes había hecho, y la llevo hacia su polla, ella se reía, y decía, ahora le toca el turno a él, lo siento mi amor. Cambia de polla cada poco tiempo, ahora era ella misma la que se descabalga de uno, para meterse la del otro, iba y venía hasta que se cansó de estar cambiando y se quedó con él un buen rato, empezó a moverse muy fuerte, y le gritaba que no parase, que la follara que quería correrse otra vez, y lo consiguió vaya que sí, derrotada se sentó en medio de los dos y nos dijo, me vais a matar hoy a polvos, nos agarró las pollas a los dos, con sus dos manos, y empezó a masturbarnos, no podíamos corrernos así que ella paro y nos dijo, aquí se está incomodo, porque no vamos a otro sitio. Esta vez él fue delante y yo me quede con ella detrás. Ella no se vistió, iba con su vestido en el cuello, sin sujetador sin tanga, y con las piernas bien abiertas, ofreciéndole un espectáculo de su coñito abierto, yo se lo iba masturbando, pero no conseguí nada, me decía que lo tenía irritadísimo por como la habíamos follado. Fue cuando llegamos a casa que ella se empezó a vestir, pero le dijimos que no lo hiciera, que queríamos verla como caminaba por la calle desnuda para nosotros. Se quitó completamente el vestido, y solo con sus zapatos salió del coche. Nos hizo un pase de modelo por alrededor del coche, y cuando llego delante, con los faros del coche encendidos empezó a contonearse como su fuese una stripper, se puso de espaldas a nosotros y se inclinó hacia delante, dejándonos ver su culito y su coñito, se metió un dedo en él y estando así, la vimos correr hacia dentro del coche. Había visto alguien por la calle y se había asustado, nos reímos hasta no poder más, menudo espectáculo había tenido el transeúnte. Después de eso empezamos a vestirnos de nuevo y por la hora que era decidimos dar por finalizada la sesión. Nos bajamos del coche, y él se acercó a despedirse, le tendió la mano, y ella tan risueña como es, le dijo, anda después de lo que hemos hecho, y me das la mano, dame un beso tonto. Se fundieron en un beso de más de dos minutos la toco el culo la levanto el vestido y le metió mano de nuevo, ahí es cuando supongo que se dio cuenta de lo mojada que estaba de nuevo, medio en broma nos dijo, me voy que sino no me responsabilizo de lo que pueda hacerte, eso no se lo puedes decir a una mujer que ha pasado su noche más calurosa de su vida, porque ella respondió…. Pues hazlo o acaso no te atreves……………

Lo que paso en casa se lo contaremos en otra ocasión.

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