Hola amigos de Marqueze, en este relato os voy a contar una historia de sexo en Burgos. Ciudad a la que tuve viajar por negocios y en la que viví una de las noches de sexo más locas de toda mi vida.
Yo me llamo Manuel y tengo 29 años, ya hace tiempo que me dedico a las ventas en una empresa muy importante de España y a inicios del mes de Mayo, se me acerco mi jefa para comunicarme que preparara billetes de avión y hotel para estar 1 noche en Burgos, porque teníamos que reunirnos allí con unos directivos de otra empresa que iba a colaborar con nosotros. Silvia, es mi jefa, una mujer rubia de 1.70 con un cuerpo de infarto, buenos pechos y piernas muy largas y estilizadas. Siempre usa faldas muy cortas y blusas muy escotadas que no dejan lugar a la imaginación, ya que a ella le encanta le encanta vestir así de provocativa y sentir las miradas de deseos de todos los hombres de la oficina.
Un lunes por la mañana bien temprano mi jefa y yo cogimos el avión dirección Burgos sin imaginarnos las aventuras morbosas que estábamos a punto de vivir en una noche que recordaríamos toda nuestra vida y cambiaría nuestra relación para siempre.
Ya en Burgos y después de un duro día de reuniones, nos fuimos a tomar unas copas a un afterwork cerca del hotel. Empezamos hablando de trabajo, pero bien pronto nos dejamos llevar y empezamos a hablar de temas más personales, hasta que llegamos al sexo. Ella me confeso que desde hacia tiempo venia fijándose en mi. En un primer momento me sentí algo intimidado pero pronto me deje llevar por el momento y me acerque a ella para besarla, momento en el que ella agarro mi mano y la metió dentro de su falda, dejándome tocar sus bragas, para que sintiera lo mojada que estaba. Después de unas copas empezó a contarme una de sus fantasías sexuales, fantaseaba con hacer un trío junto a un hombre y una chica. Yo le comente que conocía una pagina de anuncios de contactos eróticos, en la que podríamos encontrar putas y chicas de compañía muy sexys. Empezamos a buscar entre todas las putas Burgos que habían en la en la web de anuncios de contactos eróticos de burgoserotico, hasta que llegamos a una que solo verla nos gusto a los dos. Se llamaba Eva y era una mujer con un cuerpo de modelo impresionante. Mi jefa sin pensárselo, agarro su iPhone y llamo para quedar con la escort en el hotel en el que estábamos hospedados. Yo nunca había contratado los servicios de una puta y estaba algo nervioso, por lo que estaba a punto de suceder. Llegamos al hotel y la escort ya estaba esperando en el hall, para subir con nosotros a la habitación.
Una vez en ella y viendo que yo estaba algo nervioso, mi jefa y la puta empezaron besarse y desnudarse la una a la otra mientras yo solo observaba. Mi verga no paraba de crecer viendo como las dos se besaban y se comían el coño, a lo que bien pronto me invitaron, ofreciéndome comerme los dos coños a la vez, sin darme cuenta me había convertido en el esclavo sexual de estas dos lobas sexuales insaciables y estaba a su merced para conducirlas al orgasmo, algo que a mi excitaba mucho. Viví la noche más caliente de mi vida y ya estaba deseando que llegara el momento del próximo viaje para acompañar a mi jefa y satisfacer todos sus deseos sexuales, cumpliendo sus fantasías más calientes y morbosas.
